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El Plan de Acción Tutorial en el Prácticum: un eje para la formación y el acompañamiento del profesorado tutor en la UNED

El Plan de Acción Tutorial (PAT) constituye uno de los pilares sobre los que se sustenta el modelo de acompañamiento del Prácticum en la UNED. Esta fue la idea central de la comunicación “El Plan de Acción Tutorial en el Prácticum: eje para la formación y el acompañamiento del profesorado tutor en la UNED”, presentada en las XV Jornadas de Innovación Docente del Instituto Universitario de Educación a Distancia (IUED).

La comunicación recoge parte del trabajo desarrollado por el Grupo de Innovación Docente de Prácticas Profesionales (GID PiP), que desde hace años investiga y diseña propuestas para fortalecer la calidad del Prácticum y la formación de los agentes implicados en el acompañamiento del estudiantado en la educación superior a distancia.

Un modelo de acompañamiento para un Prácticum de calidad

En la UNED, el desarrollo del Prácticum implica la coordinación de diferentes agentes: el equipo docente, el profesorado tutor de los Centros Asociados, el tutor profesional de la entidad colaboradora y el propio estudiante. La calidad de esta interacción resulta determinante para favorecer un aprendizaje significativo y el desarrollo de la identidad profesional.

En este contexto, el Plan de Acción Tutorial se plantea como un dispositivo pedagógico que permite organizar y dar coherencia a la intervención tutorial durante todo el proceso formativo.

Mucho más que un documento organizativo

La comunicación pone de manifiesto que el PAT trasciende su función organizativa para convertirse en una herramienta que orienta la práctica tutorial.

Su estructura se articula en torno a tres fases fundamentales:

-Inicio, centrada en la acogida y la planificación del proceso.
-Desarrollo, dedicada al seguimiento, la orientación y la reflexión sobre la práctica.
-Cierre, orientada a la evaluación y consolidación de los aprendizajes.

Estas fases permiten desarrollar de forma sistemática tres funciones esenciales del profesorado tutor:

-planificar el proceso formativo;
-acompañar y orientar al estudiante;
-realizar una evaluación formativa y final coherente con el desarrollo de las competencias profesionales.

Una propuesta basada en la innovación docente

La comunicación integra los resultados obtenidos en un estudio realizado con 261 profesores tutores de prácticas, junto con la experiencia acumulada en diversos proyectos de innovación docente impulsados por el GID PiP.

Los resultados evidencian la necesidad de ofrecer modelos estructurados que faciliten la planificación del acompañamiento, mejoren la coordinación entre los distintos agentes del Prácticum y proporcionen criterios compartidos para la evaluación del aprendizaje.

Fortalecer la función tutorial

Uno de los principales aportes de esta propuesta consiste en reconocer al profesorado tutor como un agente estratégico dentro del ecosistema del Prácticum. El Plan de Acción Tutorial favorece la coordinación entre universidad y entidades colaboradoras, proporciona seguridad en el ejercicio de la función tutorial y contribuye a la profesionalización del acompañamiento del estudiantado.

Esta línea de trabajo forma parte del compromiso del Grupo de Innovación Docente de Prácticas Profesionales (GID PiP) con la mejora continua del Prácticum en la UNED y con el desarrollo de modelos de acompañamiento adaptados a las particularidades de la educación superior a distancia.

La presentación completa puede visualizarse en:

Autores
Ana María Martín-Cuadrado, María Antonia Cano Ramos, Eva María Cataño García, Susana María García Vargas, Raúl González Fernández, Oihana María Llovet Díaz, Lourdes Pérez Sánchez, María José Pociello Vicien y María Victoria Valdivieso Peleteiro.

La formación del tutor profesional: una apuesta estratégica para mejorar el Prácticum en la UNED

¿Cómo podemos garantizar un acompañamiento de calidad durante las prácticas externas? La respuesta pasa, necesariamente, por reconocer y fortalecer el papel del tutor profesional.

Desde hace años, el Grupo de Innovación Docente de Prácticas Profesionales de la UNED (GID PiP) trabaja en el diseño de estrategias, recursos y modelos de acompañamiento dirigidos a todos los agentes que participan en el Prácticum. Fruto de esta trayectoria surge una nueva iniciativa presentada en las III Jornadas Internacionales de Innovación Docente sobre el Prácticum: la microcredencial para la formación del tutor profesional de prácticas externas.

Los tutores profesionales desempeñan una función esencial. Son quienes reciben al estudiante en el contexto real de trabajo, orientan su integración, facilitan experiencias de aprendizaje y favorecen el desarrollo de competencias profesionales. Sin embargo, en muchas ocasiones asumen esta responsabilidad sin haber recibido una preparación específica para ejercer la función tutorial.

Con el propósito de responder a esta necesidad, el GID PiP ha diseñado una microcredencial que proporciona herramientas, estrategias y recursos para desarrollar un acompañamiento formativo de calidad en el marco de la educación superior a distancia.

La propuesta combina formación en línea a través de la plataforma Ágora, sesiones síncronas mediante Microsoft Teams y recursos audiovisuales disponibles en Canal UNED. Su estructura aborda aspectos fundamentales como el papel del tutor profesional, la planificación del acompañamiento, la orientación del estudiante, la comunicación con la universidad y la evaluación del aprendizaje durante las prácticas.

Esta iniciativa se integra, además, en una estrategia más amplia impulsada por el GID PiP para fortalecer la gobernanza del Prácticum. Mientras el Plan de Acción Tutorial organiza el acompañamiento desde la universidad, la microcredencial refuerza la intervención del tutor profesional en la entidad colaboradora, favoreciendo una actuación coordinada entre todos los agentes implicados.

Las primeras experiencias de implementación muestran una elevada satisfacción de los participantes, quienes destacan especialmente la utilidad práctica de los contenidos, la aplicabilidad de las herramientas y la oportunidad de contar con un espacio específico para reflexionar sobre la función tutorial.

Con iniciativas como esta, la UNED continúa avanzando hacia un modelo de Prácticum basado en la colaboración, la formación compartida y la profesionalización de la tutoría, reforzando la calidad del aprendizaje experiencial y consolidando un ecosistema de acompañamiento adaptado a los retos de la educación superior a distancia.

Autores de la comunicación

Laura Méndez Zaballos (Facultad de Psicología)
Ana Martín-Cuadrado (Facultad de Educación)
Nuria Manzano Soto (Facultad de Educación)
Cristina Sánchez Figueroa (Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales)
Antonia Cano Ramos (Profesora Tutora. Centro Asociado de Talavera de la Reina)
José Manuel Martínez Gimeno (Profesor Tutor. Centro Asociado de Madrid)

Todos los autores forman parte del Grupo de Innovación Docente de Prácticas Profesionales (GID PiP) de la UNED.

El Máster de Formación del Profesorado en la edad adulta. El Prácticum en una encrucijada

Juan Salamé Sala.
Profesor Tutor del Prácticum. Máster Formación del Profesorado. Centro Asociado de la UNED en Calatayud.
Inspector de Educación

El Máster del profesorado ya cuenta con quince años, si la memoria no falla. Han sido unos años de evolución, de cambios, de adaptaciones a situaciones diversas, siendo los confinamientos por la COVID la situación más grave. Los confinamientos obligaron a una adaptación profundo del Prácticum para asegurar los objetivos marcados. Y se superó esta prueba.

Aires de cambios soplan desde distintos puntos. Cambios que afectan no solo al Prácticum sino también al resto de las asignaturas. Así, los estudiantes, a través de sus comentarios y debates, señalan que el Prácticum debe ceñirse más a la realidad de los centros educativos y las asignaturas deben responder a los problemas que plantea la sociedad hoy. Los equipos docentes también son conscientes que el Máster, en su totalidad, necesita una “puesta al día” importante en su globalidad. Los profesores-tutores, igualmente, señalan unas necesidades detectadas en el día a día del seguimiento de las prácticas. Y los tutores profesionales señalan la necesidad de determinar con más precisión la tarea de tutorizar a los estudiantes. ¿Y las administraciones educativas, tanto estatal como autonómicas?…

Se habla y se escribe que hay que alargar el Prácticum a dos cursos. Se afirma la necesidad de ampliar/modificar las actividades a desarrollar en los centros, dar responsabilidades a los estudiantes… Se podría alargar este “listado” de cambios que todos dicen imprescindibles. Pero ¿servirán estos u otros cambios si no pensamos en la función docente como profesión? ¿Qué entendemos todos por la profesión de docente? ¿Qué documento oficial fundamenta la profesión docente?

Por tradición, por hábito, la docencia es impartir clases, transmitir conocimientos de acuerdo con unos currículos publicados en los distintos Boletines Oficiales. Un concepto que se remonta a finales del siglo XIX y mantenido hasta nuestros días. Es obvio que la sociedad de hoy no tiene nada que ver con la sociedad de los finales del Siglo XX e inicios del XXI. Para modificar, adaptar el Máster y el Prácticum es necesario plantearse ¿qué es, hoy, ser docente?

Disponemos de varios documentos que nos señalan indicaciones, opiniones, propuestas, pero ninguna define con claridad “la profesión docente es…”. La LOE(2006) (1), modificada por la LOMLOE, las 24 propuestas de reforma para la mejora de la profesión docente (2022) (2), el Marco de Competencias Profesionales Docentes (2024) (3) y El libro blanco del Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación profesional y Enseñanza de Idiomas(2025) (4). Veamos lo que cada documento establece sobre las características de la profesión docente.

LOE, modificada por la LOMLOE

Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación que establece el marco general del sistema educativo español. El Articulo 91 establece las funciones del profesorado. Es llamativa la ausencia de referencia a la “profesión docente”. Pero acercándonos a este artículo y analizado sus varios puntos, cabe decir que ninguno responde a la realidad que se vive en los centros educativos. La única modificación que introduce la LOMLOE, en este artículo, hace referencia, en el apartado g), a “cultura de paz”.
Solo hace una referencia vaga, sin profundizar, a la atención al desarrollo intelectual, afectivo, psicomotriz, social y moral del alumnado. Nada dice de la formación necesaria para atender estas necesidades del alumnado. La LOE, modificada por la LOMLOE, establece una función para la que no está formado el docente. Las funciones reseñadas deberían surgir de la definición de la profesión docente. Este artículo se queda en el campo de “transmisión de conocimientos” con algunas pinceladas de atención a la formación ¿integral? del alumnado.

24 propuestas de reforma para la mejora de la profesión docente

El Ministerio de Educación y Formación Profesional, en 2022, llamó a debate a toda la comunidad educativa con el documento “24 propuestas de reforma para la mejora de la profesión docente”. Hoy, no hay noticias de cómo se ha desarrollado este debate, si ha terminado o sigue, qué conclusiones se han adoptado… sacado… Silencio prácticamente total. Y, muy probablemente, este documento quedará en el cajón de los deseos olvidados. Pero miremos que proponían estas 24 propuestas.

Propuesta de reforma 3: Modificar el acceso al Máster Universitario en Formación del Profesorado

Se propone, en la página 10, aumentar en 4 créditos europeos el Prácticum, de 12 a 16 créditos como mínimo, sin especificar el contenido. Esta propuesta de reforma 3 sitúa el cambio en introducir unos complementos formativos previos a la admisión en el Máster y una posible prueba de acceso. ¿Cuándo y cómo adquirir estos complementos formativos? ¿Qué contenidos? ¿Quién impartiría estos complementos? Preguntas que solo podrían tener respuesta con un debate del que no se tiene constancia ni resultados.

Propuesta de reforma 4: Promover la oferta de asignaturas de didácticas de las especialidades en los estudios universitarios

Posiblemente esta propuesta deba tomarse en consideración y evidencia una carencia actual del plan de estudios: la insuficiencia de formación en didáctica de cada especialidad. Subraya la importancia de las competencias para impartir no solo docencia sino la interdisciplinaridad, nuevas metodologías. Adquirir estas competencias necesita una formación teórica previa al inicio del Prácticum. La relevancia de esta propuesta es obvia y, tras un debate entre los distintos agentes que intervienen en la formación del profesorado, debería estructurarse e implementarse con cierta urgencia.

Propuesta de reforma 5: Revisar la oferta del Máster Universitario en Formación del Profesorado.

Valorar la posibilidad de ampliar la duración del Máster para asegurar la formación necesaria del profesorado es fundamental. Son numerosos los comentarios, en este sentido de los estudiantes, de los equipos docentes y de los profesores-tutores. Lo preocupante en esta propuesta es la limitación de esta ampliación a determinadas especialidades. Aunque se señalen las especialidades de Formación Profesional, no se puede organizar un Máster a dos o varias velocidades.

Propuesta de reforma 7: Establecer un nuevo modelo de iniciación a la docencia (PID) en la formación inicial basada en el aprendizaje en la práctica

La formación dual permite compaginar teoría y práctica, formación e inmersión en el aula. Podemos analizar el sistema francés que implementa este proyecto formativo dual. Los resultados son muy interesantes. El elemento más llamativo e interesante es la responsabilidad pedagógica del futuro docente. No tenemos espacio suficiente para profundizar en el modelo francés. El debate de esta propuesta no puede posponerse y/o caer en el olvido.

Propuesta de reforma 8: Reforzar el Prácticum en el conjunto del Máster Universitario en Formación del Profesorado

El documento ya ha señalado, en otros apartados, la necesidad de ampliar el Máster. Se concreta en incrementar los créditos europeos sin definir en cuantos, aunque anteriormente se indicó un incremento de 4 créditos. Lo necesario sería fijar el tiempo no solo en créditos. Con los años transcurridos, este incremento se ha hecho necesario.

Aún sin entrar en una valoración más profundo de estas 24 medidas, el documento no se plantea redefinir, mejor dicho, definir la profesión docente del Siglo XXI con su realidad, con una sociedad cambiante y unos centros educativos con estructuras organizativas del siglo pasado.

Informe final con la Propuesta de Marco de Competencias Profesionales Docentes

Este informe, elaborado por el Grupo de Trabajo de Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFPD) de España, redactado con la participación colaborativa de más de un centenar de personas y expertos, incluyendo representantes de las Comunidades Autónomas, el INTEF, y la Conferencia de Decanas y Decanos de Educación y hecho público en 2024, marca un nuevo camino para redefinir la profesión docente teniendo en cuenta la nueva realidad de la sociedad y de los centros educativos. Los cinco elementos taxonómicos y los distintos niveles del modelo de progresión de las competencias profesionales docentes detallan las distintas etapas que conforman la profesión docente.

Elaborado con participación de representantes del Ministerio, de la CODE y de las administraciones educativas de las Comunidades Autónomas, establece las directrices para la formación inicial, el acceso a la profesión y la formación permanente de los docentes en todo el país y, por ende, se puede deducir que establece lo que es ser docente hoy.

A pesar de la colaboración de las Comunidades en su redacción, solo unas pocas han elaborado su propio marco de competencias profesionales docentes. Desde la fecha de publicación del informe, no se ha registrado ningún movimiento que facilitara el desarrollo e implementación de estas propuestas.

Libro blanco del Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación profesional y Enseñanza de Idiomas

En 2025, la Conferencia de Decanas y Decanos de Educación aprobó el Libro blanco del Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de idiomas. Este libro blanco recoge parte del Marco de competencias profesionales docentes y define una serie de actuaciones para la mejora del Máster y del Prácticum. La conjunción de algunos aspectos del marco y las propuestas consensuadas entre las decanas y decanos marcan un itinerario para que la formación inicial del profesorado se reestructure a partir de la redefinición de la profesión docente. Es un documento de peso, pero, igual que el marco, después de su publicación, no se ha registrado ningún movimiento que facilitara el desarrollo e implementación de estas propuestas.

Los cambios, modificaciones, sustituciones que corren no serán efectivos si, previamente, todos los agentes intervinientes en la formación de los docentes no establecen qué se entiendo, hoy, por “profesión docente”, si no se responde antes a la pregunta “¿qué es ser docente hoy?”.

Primero, acordemos qué es ser docente hoy y, después, adaptemos el Máster a la respuesta.

(1) Recuperado de: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2006-7899
(2) Recuperado de: https://educagob.educacionfpydeportes.gob.es/comunidad-educativa/profesorado/propuesta-reforma.html
(3) Recuperado de: https://www.magisnet.com/2025/04/el-ministerio-presenta-un-documento-marco-con-las-principales-competencias-profesionales-docentes/
(4) Recuperado de: https://confede.es/wp-content/uploads/2025/12/LB-MAES-APROB-XXI-Asamblea.pdf

Cómo citar esta entrada

Salamé Sala, J. (29 de junio del 2026). El Máster de Formación del Profesorado en la edad adulta. El Prácticum en una encrucijada. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog].https://gidpip.hypotheses.org/6738

Del diagnóstico a la gobernanza: construyendo un nuevo modelo para el Prácticum en la UNED

Durante años, la organización de las prácticas académicas curriculares en la universidad ha descansado, en gran medida, sobre el compromiso de las personas que participan en ellas. Equipos docentes, profesorado tutor, responsables de centros de prácticas y administraciones educativas han hecho posible, curso tras curso, que miles de estudiantes desarrollen experiencias formativas fundamentales para su futura inserción profesional.

Sin embargo, cuando los sistemas crecen, se diversifican y aumentan su complejidad, la buena voluntad y la experiencia acumulada dejan de ser suficientes. Se hace necesario avanzar hacia estructuras más estables, procedimientos compartidos y mecanismos que permitan garantizar la continuidad y la calidad de los procesos más allá de quienes los gestionan en un momento determinado.

Esta reflexión ha estado presente en los últimos años en el Vicedecanato de Prácticas de la Facultad de Educación de la UNED y constituye uno de los ejes que han impulsado numerosas iniciativas relacionadas con el Prácticum.

Un sistema complejo que requiere nuevas respuestas

Las prácticas académicas curriculares en la UNED presentan características singulares. La dimensión territorial de la universidad, la diversidad de titulaciones, la participación de múltiples administraciones educativas y entidades colaboradoras, así como la intervención de distintos agentes tutoriales, configuran un sistema especialmente complejo.

Esta realidad exige mirar el Prácticum no solo como una asignatura o un conjunto de procedimientos administrativos, sino como un sistema de relaciones que requiere coordinación, seguimiento, evaluación y capacidad de adaptación.

Desde esta perspectiva, comenzó a emerger una pregunta fundamental:

¿Cómo garantizar que un sistema tan amplio y diverso mantenga su coherencia, calidad y sostenibilidad en el tiempo?

Del análisis a la acción

Con el propósito de responder a esta cuestión, se puso en marcha el Proyecto de Innovación Docente El Prácticum en el ámbito de la educación en la UNED junto a las administraciones educativas españolas.

Los resultados obtenidos permitieron identificar una realidad especialmente interesante. El sistema funciona. Los procesos de asignación, coordinación y gestión presentan niveles elevados de estabilidad y son valorados positivamente por los agentes implicados.

Sin embargo, el análisis también puso de manifiesto algunas tensiones recurrentes. Muchas dinámicas dependen todavía de relaciones personales, acuerdos informales y conocimientos tácitos construidos a lo largo de los años. Cuando estos elementos funcionan, el sistema responde adecuadamente. Pero también generan vulnerabilidades que pueden afectar a su sostenibilidad futura.

La cuestión ya no era identificar problemas, sino preguntarse cómo transformar el conocimiento generado en propuestas de mejora.

Hacia una gobernanza protocolizada del Prácticum

Este cambio de enfoque ha supuesto uno de los avances más relevantes desarrollados recientemente.

El objetivo ya no consiste únicamente en analizar el funcionamiento del sistema, sino en construir un modelo de gobernanza capaz de fortalecerlo.

La propuesta se articula en torno a cuatro dimensiones fundamentales:

Coordinación interinstitucional.
Gestión operativa del Prácticum.
Evaluación del impacto.
Tutoría de centro de prácticas.

Estas dimensiones permiten identificar ámbitos de actuación concretos sobre los que desarrollar protocolos, procedimientos e instrumentos compartidos.

La protocolización no se plantea como una forma de burocratización, sino como una estrategia para clarificar responsabilidades, ordenar procesos, mejorar la trazabilidad de las actuaciones y favorecer la mejora continua.

Gobernar para acompañar

Hablar de gobernanza puede parecer, a primera vista, una cuestión alejada de los procesos de aprendizaje. Sin embargo, sucede justamente lo contrario.

La calidad del acompañamiento que recibe el estudiante depende, en gran medida, de la calidad de las estructuras que sostienen dicho acompañamiento.

Cuando existen mecanismos claros de coordinación, procedimientos compartidos y responsabilidades definidas, los agentes pueden centrar sus esfuerzos en aquello que realmente da sentido al Prácticum: favorecer el aprendizaje profesional de los estudiantes.

Por ello, la gobernanza no constituye un objetivo en sí mismo. Es una condición necesaria para construir sistemas formativos más sólidos, sostenibles y orientados a la mejora.

Un camino abierto

La gobernanza del Prácticum se ha convertido en una de las líneas estratégicas de trabajo impulsadas desde el Vicedecanato de Prácticas de la Facultad de Educación.

La creación de la Comisión de Coordinación de Prácticas Académicas Curriculares, el desarrollo de proyectos de innovación docente, la elaboración de directrices comunes y el fortalecimiento de la relación con las administraciones educativas forman parte de este proceso.

Se trata de un camino todavía en construcción, pero que apunta hacia una idea cada vez más compartida: mejorar el Prácticum implica no solo mejorar las experiencias de aprendizaje, sino también fortalecer las estructuras que las hacen posibles.

Porque acompañar mejor exige, también, gobernar mejor.

No todos los estudiantes llegan igual a las prácticas… y eso cambia cómo debemos acompañarlos

Ana María Martín-Cuadrado. Catedrática Universitaria. Facultad de Educación. UNED

Las prácticas externas constituyen uno de los espacios más relevantes en la construcción de la identidad profesional del estudiantado de Educación Social. Sin embargo, los datos recogidos durante varios cursos en la asignatura Prácticas Profesionales III muestran algo especialmente importante: el alumnado no llega a las prácticas desde el mismo punto de partida.

Al analizar cuestionarios iniciales y finales sobre identidad profesional, autobiografías, informes tutoriales y tablas de contraste elaboradas por el propio estudiantado, aparece una idea clara: existen distintas formas de situarse ante la primera experiencia profesional.
Hay estudiantes que llegan con mucha seguridad y sensación de competencia; otros muestran una fuerte motivación, pero también inseguridad para actuar; algunos destacan por su capacidad relacional y sensibilidad interpersonal; y otros necesitan más tiempo para sentirse parte del contexto profesional.

Esto cambia completamente la manera de entender el Prácticum. Porque si los puntos de partida son diferentes, el acompañamiento también debería serlo.

Lo más interesante: la motivación no es el problema
Uno de los hallazgos más relevantes del análisis es que el estudiantado entra en prácticas con niveles muy altos de motivación, implicación y compromiso ético con la profesión.
Sin embargo, aparecen más dudas en aspectos como:
-la autonomía profesional,
-la seguridad para intervenir,
-la comunicación profesional,
-o la capacidad para posicionarse dentro de equipos interdisciplinares.

Es decir: el alumnado quiere ser profesional antes de sentirse plenamente capaz de actuar como tal.Y precisamente ahí aparece el valor del acompañamiento tutorial.

Cuatro formas de llegar a las prácticas
El análisis permitió identificar cuatro perfiles iniciales de aproximación a la experiencia profesional:
-estudiantes con una incorporación profesional ya bastante consolidada;
-estudiantes muy comprometidos, pero todavía inseguros;
-perfiles muy relacionales y vocacionales que necesitan fortalecer el posicionamiento profesional;
-y estudiantes más cautelosos, que requieren una incorporación progresiva y acompañada.

Lo más relevante no es la existencia de perfiles diferentes, sino comprobar que todos pueden evolucionar favorablemente cuando encuentran:
-acompañamiento,
-orientación,
-tareas progresivas,
-feedback,
-y oportunidades reales de participación.

Las prácticas no solo enseñan “qué hacer”
Los datos muestran que las mayores transformaciones aparecen en:
-seguridad profesional,
-orientación,
-percepción de competencia,
-y construcción de identidad profesional.

Muchos estudiantes terminan las prácticas sintiéndose:
-más seguros,
-más capaces,
-más orientados,
-y más conscientes de lo que significa ejercer profesionalmente la Educación Social.

Por eso, las prácticas externas no deberían entenderse únicamente como un espacio de aplicación técnica. Son también un espacio de transición identitaria.

Una idea importante para seguir mejorando
Todo esto invita a replantear algunas cuestiones pedagógicas relevantes.
Quizá el reto no sea únicamente organizar centros de prácticas o supervisar evidencias, sino diseñar itinerarios de acompañamiento más ajustados a cómo llegan realmente los estudiantes:
-con distintas trayectorias,
-distintos niveles de autonomía,
-distintas formas de afrontar la incertidumbre,
-y distintas necesidades de legitimación profesional.

Y eso implica seguir fortaleciendo:
-la coordinación entre universidad y centros colaboradores,
-el papel del tutor profesional,
-la tutoría reflexiva,
-y la secuenciación progresiva de responsabilidades.

Porque aprender a ser educador o educadora social no ocurre de golpe. Se construye, precisamente, en experiencias como estas.

Primeras prácticas externas en el Grado de Educación Social: cuando el aprendizaje comienza a ser profesión


Las prácticas externas representan un momento formativo especialmente relevante en el Grado en Educación Social, porque permiten al estudiantado acercarse a contextos profesionales reales y comenzar a integrar teoría, reflexión e intervención socioeducativa. En el caso de la asignatura Prácticas Profesionales III en el Grado de Educación Social de la UNED, además, hablamos de la primera asignatura de prácticas externas de la titulación. Y eso tiene un enorme valor pedagógico, profesional y personal.

-No se trata únicamente de “ir a un centro”.
-Se trata de comenzar a mirar la realidad socioeducativa desde dentro.
-De observar, intervenir, acompañar, reflexionar y empezar a construir una identidad profesional propia.

Los datos recogidos durante el curso 2025-2026 a través de 158 informes elaborados por el profesorado tutor de prácticas (agente tutorial en UNED) permiten obtener una fotografía muy relevante sobre cómo está viviendo el estudiantado esta primera experiencia profesional.

Un balance global claramente positivo
El análisis global realizado muestra una tendencia muy consistente: el estudiantado afronta las prácticas con un alto grado de implicación y compromiso formativo.
La calificación media propuesta por el profesorado tutor se sitúa en 8,55 sobre 10, con una mediana de 9,0. Además, el 81 % del estudiantado se concentra entre el notable alto y el sobresaliente.
Pero más allá de las cifras, lo verdaderamente significativo aparece en el discurso tutorial.
Las observaciones realizadas por el profesorado tutor insisten de forma reiterada en aspectos como:
-la responsabilidad,
-la capacidad reflexiva,
-la adaptación a los centros,
-el trabajo en equipo,
-la implicación en los procesos de intervención,
-y, la construcción progresiva de la identidad profesional.

Es decir, el foco no se sitúa únicamente en “hacer correctamente unas prácticas”, sino en comenzar a desarrollar pensamiento profesional.

El Prácticum como espacio de construcción identitaria
Uno de los hallazgos más relevantes del análisis es el enorme peso que adquiere la dimensión identitaria.
El profesorado tutor hace referencia de manera muy frecuente a conceptos vinculados con:
-madurez profesional,
-vocación,
-ética,
-posicionamiento profesional,
-autonomía,
-y, capacidad de intervención socioeducativa.

Esto resulta especialmente importante en una primera experiencia de prácticas externas.

Porque el estudiantado no solo aprende técnicas o procedimientos.
Empieza también a responder preguntas fundamentales:
-¿Qué significa ser educador o educadora social?
-¿Cómo se construye una relación educativa?
-¿Cómo se interviene en contextos complejos?
-¿Qué competencias necesito seguir desarrollando?
-¿Qué tipo de profesional quiero llegar a ser?

En este sentido, las prácticas se convierten en un auténtico espacio de transición entre la formación académica y la construcción profesional.

Lo que más fortalece las prácticas
El análisis comparativo realizado permite identificar algunos elementos especialmente asociados a los mejores resultados académicos y tutoriales.
El profesorado tutor destaca particularmente:
-la continuidad en el seguimiento,
-la participación en tutorías,
-la capacidad de análisis y reflexión,
-la elaboración constante de evidencias,
-y, el compromiso sostenido durante todo el proceso.

Curiosamente, las principales dificultades detectadas no suelen relacionarse con el desempeño en el centro colaborador, sino con:
-desconexión con la asignatura,
-retrasos en las entregas,
-escasez de evidencias reflexivas,
-o dificultades para mantener la continuidad tutorial.

Esto confirma una idea clave dentro del modelo formativo del Prácticum en la UNED:

la experiencia profesional, por sí sola, no garantiza aprendizaje profesional.

El aprendizaje aparece cuando la experiencia se acompaña de reflexión, seguimiento, análisis y construcción consciente de significado profesional.

El valor del acompañamiento tutorial
Otro aspecto especialmente relevante es la importancia que adquiere la figura del profesorado tutor de prácticas.
Los datos muestran que el acompañamiento tutorial no funciona únicamente como supervisión administrativa, sino como un auténtico dispositivo pedagógico de apoyo, orientación y evaluación formativa.

En muchos casos, las tutorías se convierten en el espacio donde el estudiantado:
-verbaliza dudas e inseguridades,
-interpreta situaciones profesionales,
-conecta teoría y práctica,
-reorganiza su aprendizaje,
-y, fortalece su identidad profesional.

Precisamente por ello, uno de los retos futuros identificados en el informe es seguir fortaleciendo:
-la coordinación tutorial,
-las rúbricas compartidas,
-los sistemas de seguimiento,
-y, los mecanismos de alerta temprana ante dificultades de continuidad.

Una experiencia que deja huella
Las primeras prácticas externas suelen marcar un antes y un después en la trayectoria académica del estudiantado de Educación Social.
Porque es en este momento cuando muchos estudiantes descubren, de forma real y situada, qué significa intervenir socioeducativamente en contextos profesionales complejos y diversos.
Y también porque empiezan a reconocerse —por primera vez— como futuros profesionales de la educación social.
Ese es, probablemente, uno de los aprendizajes más importantes de todo el Prácticum.

Cuando el diario reflexivo deja de ser una tarea y empieza a acompañar

Eva Cataño García. Profesora Tutora de Prácticas Profesionales de Educación Social y Pedagogía en el Centro Asociado de la UNED en Sevilla.

Tras una formación realizada sobre “El diario reflexivo como herramienta de aprendizaje y acompañamiento”, organizada por el Grupo de Innovación Docente “Prácticas Profesionales” y gestionada por Instituto Universitario de Educación a Distancia (IUED) de la UNED dentro de su Plan de Formación del Profesorado Tutor para el segundo semestre del curso 2025-2026, analizamos 66 cuestionarios iniciales para conocer ideas previas, expectativas y modos de entender la tutoría. Lo que apareció en esas respuestas confirma algo que llevo años observando en el Prácticum: el valor del diario no depende solo de que se pida escribir, sino del tipo de acompañamiento pedagógico que lo hace posible.

Hay herramientas pedagógicas que, a fuerza de ser nombradas, corren el riesgo de parecer transparentes. El diario reflexivo es una de ellas. Está presente en discursos sobre innovación docente, en propuestas de acompañamiento, en planes de prácticas, en orientaciones metodológicas. Y, sin embargo, cuando una se acerca a su uso real, descubre muy pronto que no siempre estamos hablando de lo mismo.

Con el tiempo he aprendido que ninguna herramienta tiene valor por sí sola. Su sentido no está únicamente en el diseño, ni en la consigna, ni siquiera en su aparente potencial. Está en el marco pedagógico en el que se inserta y en la relación que la sostiene.

Eso se me volvió a confirmar con especial claridad a raíz de una formación reciente sobre diario reflexivo que impartimos Susana María García Vargas y yo. Antes de presentar enfoques, recursos o estrategias, nos parecía importante escuchar. Escuchar de verdad. Saber desde dónde estaba pensando la tutoría el profesorado participante, qué lugar ocupaba ya el diario en su práctica, qué expectativas despertaba y qué dificultades nombraban como más urgentes. Para ello diseñamos un cuestionario inicial, y las 66 respuestas recogidas constituyeron, en sí mismas, una pequeña cartografía del momento actual.

Lo primero que me llamó la atención fue que el diario reflexivo goza de una legitimidad pedagógica muy alta. El profesorado lo asocia, de forma muy consistente, con reflexión, autoconocimiento, autorregulación, conexión entre teoría y práctica, pensamiento crítico e identidad profesional. Es decir, el diario no aparece imaginado como una tarea menor ni como un simple registro de actividades, sino como una herramienta capaz de transformar la experiencia en aprendizaje consciente.

Pero, junto a ese reconocimiento tan claro de su valor, apareció también otra realidad: en muchos casos, el diario sigue siendo más una posibilidad que una práctica consolidada. Una parte importante del profesorado afirmaba no utilizarlo todavía en su tutoría o acercarse a él por primera vez. Ese contraste me parece especialmente significativo. Nos habla de una herramienta que interesa, interpela y convoca, pero que todavía no siempre encuentra un lugar estable, acompañado y metodológicamente bien sostenido en las prácticas.

Y quizá ahí se sitúe una de las cuestiones centrales. Porque escribir no equivale a reflexionar. Y pedir un diario no garantiza, en absoluto, que se produzca una elaboración significativa de la experiencia.

De hecho, el principal obstáculo señalado por quienes respondieron al cuestionario fue muy claro: el alumnado tiende a describir lo que hace, pero le cuesta avanzar hacia una reflexión más profunda. Muy cerca aparecía otra dificultad estrechamente relacionada: la conexión entre teoría y práctica. Ambas cuestiones, a mi juicio, forman parte del mismo problema. Cuando faltan tiempo, preguntas, mediación pedagógica y un lenguaje que ayude a interpretar la experiencia, la escritura se queda en la superficie. Se vuelve crónica, secuencia, cumplimiento. Pero no termina de convertirse en pensamiento.

Esto no debería sorprendernos. Reflexionar no es una operación automática ni una habilidad que emerja por simple voluntad. Requiere acompañamiento. Requiere interlocución. Requiere también una cierta suspensión del ritmo productivo que hoy atraviesa tantas prácticas formativas. Y requiere, sobre todo, un clima en el que la duda, la incomodidad, la contradicción o incluso el error no sean penalizados, sino reconocidos como parte legítima del aprendizaje.

En este sentido, una de las cosas más sugerentes del cuestionario fue la manera en que muchos tutores y tutoras nombraban su estilo de acompañamiento. Aparecieron metáforas como faro, puente, copiloto, compañera de viaje, jardinera, andamiaje o sherpa. Me parecen imágenes muy elocuentes, porque remiten a una tutoría entendida no como control, sino como presencia pedagógica. No como supervisión distante, sino como orientación, escucha, sostén y mediación.

Esa dimensión relacional me parece decisiva. Porque el diario reflexivo no funciona mejor por estar bien formulado en una guía docente. Funciona mejor cuando se inscribe en una relación tutorial que pregunta, devuelve, abre, sostiene y ayuda a traducir lo vivido en términos profesionales. Cuando hay alguien que no se limita a corregir lo escrito, sino que acompaña el proceso de elaboración que ese texto intenta poner en marcha.

Por eso me interesa pensar que el problema no está en el diario como herramienta, sino en las condiciones que a veces no logramos construir a su alrededor. En las respuestas del profesorado aparecieron una y otra vez palabras que considero fundamentales: confianza, escucha, diálogo, preguntas, feedback, tiempo, cercanía. También aparecieron propuestas muy concretas: preguntas-andamio, devolución formativa, ejemplos, focos de análisis, espacios de encuentro, legitimación del error, conexión más explícita entre experiencia y categorías profesionales.

Todo ello apunta a una idea que para mí es central: el diario reflexivo no debería pensarse solo como técnica de escritura, sino como espacio pedagógico. Un espacio donde el estudiante pueda detenerse, mirar de nuevo lo vivido, nombrar tensiones, reconocer aprendizajes, revisar posiciones y empezar a construir sentido profesional. Pero ese espacio no se sostiene solo. Necesita una tutoría intencionada, sensible y formativamente comprometida.

Quizá por eso lo más valioso de este proceso no haya sido únicamente confirmar que el diario interesa o que presenta dificultades de implementación. Lo más valioso ha sido volver a constatar que hablar del diario es, en el fondo, hablar de qué tutoría queremos. De si entendemos el acompañamiento como gestión o como relación educativa. De si pedimos reflexión sin crear condiciones para ella. De si concebimos las prácticas como un tiempo de aplicación o como un tiempo de elaboración, de conflicto, de aprendizaje y de construcción identitaria.

Desde ahí, sigo pensando que no necesitamos solo enseñar a “hacer diarios”. Necesitamos seguir afinando modos de acompañar que permitan que el diario deje de ser un trámite y se convierta, verdaderamente, en una experiencia de pensamiento.

Acompañar la escritura reflexiva no consiste en pedir más texto, sino en abrir mejores condiciones para pensar la experiencia. Y tal vez ahí resida hoy uno de los grandes retos del Prácticum en la universidad: no solo ayudar al estudiantado a mirar lo que hace, sino sostener pedagógicamente el proceso por el que esa experiencia empieza, por fin, a significar algo.

Palabras clave
Prácticum; diario reflexivo; tutoría; acompañamiento; escritura reflexiva; identidad profesional; UNED; innovación docente; investigación socioeducativa

Cómo citar esta entrada:

Cataño García, E. (4 de abril del 2026). Cuando el diario reflexivo deja de ser una tarea y empieza a acompañar. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog]. https://gidpip.hypotheses.org/6590

Pensar la tutoría para acompañar mejor el Prácticum: aprendizajes a partir del Plan de Acción Tutorial

En el Prácticum universitario, la tutoría no es un elemento accesorio. Es, en muchos casos, el espacio donde el estudiantado consigue dar sentido a la experiencia práctica, conectar teoría y realidad profesional y elaborar una mirada reflexiva sobre su futuro desempeño. En una universidad como la UNED, marcada por la diversidad territorial, la modalidad a distancia y la heterogeneidad de contextos profesionales, esta función tutorial adquiere una relevancia especial.

Durante el curso Formación Básica del Profesorado Tutor/a de Prácticas académicas externas curriculares (2025/2026) se ha desarrollado una actividad formativa centrada en la elaboración y análisis del Plan de Acción Tutorial (PAT), en la que han participado cerca de cincuenta profesoras y profesores tutores de prácticas académicas de distintas titulaciones y centros asociados UNED. Lejos de plantearse como un mero ejercicio administrativo, la actividad ha funcionado como un espacio de reflexión compartida sobre la tutoría, sus sentidos, sus límites y sus potencialidades.

En esta entrada queremos compartir algunos de los aprendizajes más significativos de este proceso colectivo, poniendo el foco en el valor formativo del PAT y en su papel en la construcción de la identidad profesional del profesorado tutor de prácticas.

El PAT como punto de partida para pensar la tutoría
Una de las primeras constataciones que emergen del análisis es que el Plan de Acción Tutorial no puede entenderse únicamente como un documento de planificación. Cuando se trabaja con tiempo, intención y reflexión, el PAT se convierte en una herramienta para pensar la tutoría.
Elaborar un PAT implica tomar decisiones:
-qué tutorías son necesarias,
-qué se trabaja en cada fase del Prácticum,
-cómo se acompaña al estudiantado en el centro,
-qué se evalúa y con qué criterios,
-cómo se articula la coordinación con el equipo docente y con los centros colaboradores.
En este sentido, el PAT actúa como una especie de mapa pedagógico del Prácticum. No resuelve todas las incertidumbres, pero ayuda a anticipar el camino, a dar coherencia al proceso y a dotar de sentido a la acción tutorial.
Para muchos tutores y tutoras de prácticas —especialmente quienes se incorporan por primera vez a esta función— la elaboración del PAT ha supuesto un ejercicio de autoformación: pensar qué hacen, por qué lo hacen y cómo podrían hacerlo mejor.

Una actividad que forma mientras se realiza
Uno de los aspectos más valiosos de la actividad ha sido su carácter claramente formativo. Elaborar el PAT no se ha limitado a “cumplir una tarea”, sino que ha generado procesos de reflexión profunda sobre la propia práctica tutorial.
En muchos planes se percibe cómo el profesorado tutor ha aprovechado la actividad para:
-revisar la secuencia de tutorías,
-reorganizar el seguimiento del estudiantado,
-clarificar los criterios de evaluación,
-incorporar herramientas digitales de forma más sistemática,
-introducir espacios explícitos de reflexión y metarreflexión.
Desde esta perspectiva, el PAT ha funcionado como un dispositivo de desarrollo profesional, favoreciendo una tutoría más consciente, menos improvisada y más alineada con los principios formativos del Prácticum.

Fortalezas compartidas: una base sólida
El análisis de los PAT presentados permite identificar una serie de fortalezas comunes que conviene reconocer.
-Un buen dominio de los marcos institucionales
La mayoría de los planes integran adecuadamente la normativa de prácticas, las guías docentes, las orientaciones del equipo docente y el reglamento de tutorías. Este dominio proporciona un marco de seguridad tanto para el tutor o tutora como para el estudiantado y contribuye a la coherencia institucional del Prácticum.
-Un uso consolidado de herramientas digitales
Teams, Intecca, OneDrive y los foros del curso aparecen de manera recurrente como herramientas de comunicación, seguimiento y acompañamiento. En muchos casos, su uso va más allá de lo instrumental y se convierte en un verdadero apoyo pedagógico: carpetas compartidas para el portfolio, sesiones síncronas de tutoría reflexiva, feedback escrito y continuado.
-Un fuerte compromiso con el acompañamiento
Más allá de la estructura formal, muchos PAT reflejan una clara preocupación por el acompañamiento del estudiantado: disponibilidad, cercanía, atención a las dificultades y flexibilidad ante situaciones imprevistas. Esta dimensión relacional es una de las señas de identidad más valiosas de la tutoría de prácticas.

Donde aparecen las diferencias: planificación y concreción
Junto a estas fortalezas, el análisis comparado muestra también que las diferencias más significativas entre los PAT no se sitúan en la normativa o en los recursos, sino en el grado de desarrollo pedagógico de la tutoría.
Los planes más sólidos son aquellos que:
-desarrollan de forma explícita todas las tutorías previstas,
-organizan el Prácticum por fases claramente diferenciadas,
-vinculan cada tutoría con actividades concretas y evidencias de aprendizaje, y
-explicitan criterios de evaluación comprensibles para el estudiantado.

Por el contrario, los PAT más básicos tienden a presentar tutorías genéricas, poco diferenciadas, y criterios de evaluación formulados de manera muy general.
Esta diferencia pone de manifiesto una cuestión clave: la calidad del Prácticum depende en gran medida de cómo se piensa y se planifica la tutoría.

Evaluar para aprender: un reto persistente
La evaluación es uno de los ámbitos donde se detecta mayor variabilidad. Aunque la mayoría de los PAT identifican correctamente los productos evaluables (diario, proyecto formativo, programación, memoria, etc.), no siempre se detallan los criterios con el mismo nivel de precisión.
Cuando los criterios de evaluación se explicitan de forma clara, el estudiantado comprende mejor qué se espera de él y puede orientar su aprendizaje. Además, la evaluación se convierte en un proceso formativo, no solo en un trámite final.
Los PAT que mejor desarrollan este aspecto muestran que evaluar bien también forma parte del acompañamiento tutorial.

El PAT y la identidad profesional del tutor de prácticas
Uno de los aprendizajes más relevantes de esta actividad es la constatación de que el PAT desempeña un papel central en la construcción de la identidad profesional del profesorado tutor de prácticas.
El PAT ayuda a clarificar el rol del tutor o tutora, a delimitar responsabilidades y a establecer una relación más consciente con el estudiantado y con el propio proceso formativo. En este sentido, no solo orienta la acción, sino que da sentido a la función tutorial.
Especialmente en el caso del profesorado tutor novel, el PAT actúa como un soporte que reduce la incertidumbre y favorece una incorporación más reflexiva a la tarea.

Aprender juntos: el valor del análisis colectivo
El análisis conjunto de cerca de cincuenta PAT ha permitido, además, identificar buenas prácticas que pueden servir de referencia para toda la comunidad tutorial: planificación detallada de tutorías, seguimiento sistemático por fases, uso reflexivo del diario de prácticas, feedback continuado o claridad en la evaluación.
Más allá de establecer comparaciones, este proceso ha puesto de relieve el valor de aprender colectivamente, de compartir experiencias y de construir conocimiento profesional a partir de la práctica.

Para cerrar: pensar la tutoría como condición de calidad
La experiencia de esta actividad confirma algo que a menudo intuimos en la práctica: mejorar el Prácticum pasa necesariamente por pensar mejor la tutoría. El Plan de Acción Tutorial se revela, en este sentido, como una herramienta estratégica para avanzar hacia un modelo de acompañamiento más coherente, reflexivo y formativo.
Lejos de ser un documento accesorio, el PAT se consolida como un eje central en la formación y profesionalización del profesorado tutor de prácticas académicas en la UNED.
Seguir pensando, revisando y compartiendo estos planes es, sin duda, una vía privilegiada para seguir mejorando el Prácticum y la experiencia formativa del estudiantado.

📘 Call for Papers Revista de Humanidades, nº 58 (Monográfico) El Prácticum en los títulos universitarios: el acercamiento entre la universidad y los centros de prácticas

Las II Jornadas Internacionales de Innovación Docente, celebradas bajo el lema “El Prácticum en los títulos universitarios. El acercamiento entre la universidad y los centros de prácticas”, continúan proyectando sus resultados más allá del propio encuentro académico.

Uno de los principales productos derivados de estas Jornadas será la publicación de un monográfico en la Revista de Humanidades (nº 58), previsto para 2026, que recogerá una selección de 18 comunicaciones, elegidas entre todas las presentadas y debatidas durante las Jornadas.
La selección de estas contribuciones responde a criterios de calidad académica, relevancia temática e interés para la mejora del Prácticum universitario, garantizando un volumen coherente, riguroso y representativo de los debates desarrollados en este foro internacional.

🎯 Contenido del monográfico
El monográfico ofrecerá un análisis profundo y actualizado del Prácticum en los títulos universitarios, abordando, entre otros, los siguientes ejes:

1. Innovación metodológica en el desarrollo del Prácticum.
2. Coordinación y acompañamiento formativo del estudiantado.
3. Colaboración universidad–centros de prácticas: modelos y experiencias.
4. Evaluación de competencias profesionales en contextos reales.
5. Internacionalización y movilidad en las prácticas externas.
6. Impacto del Prácticum en el desarrollo profesional y la empleabilidad.

Los artículos que conformarán este número especial constituyen una muestra representativa de las mejores aportaciones presentadas en las II Jornadas, contribuyendo a consolidar una mirada crítica, reflexiva e innovadora sobre las prácticas académicas externas.

🗓️ Información clave
Revista: Revista de Humanidades
Número: 58 (Monográfico)
Título del monográfico: El Prácticum en los títulos universitarios: el acercamiento entre la universidad y los centros de prácticas
Fecha límite de envío: 28 de febrero 2026
Publicación prevista: mayo, 2026

Este monográfico se configura así como un espacio de transferencia y difusión del conocimiento generado en las II Jornadas, reforzando el compromiso de la UNED con la innovación docente y la mejora continua del Prácticum universitario.

👉 Animamos a las personas autoras seleccionadas y a la comunidad académica interesada a seguir contribuyendo a este proyecto editorial colectivo.
#practicum_universidadyempresa

El GID PiP, reconocido por CRUE en su espacio de “Transferencia e Impacto Social”: un hito para la innovación en prácticas profesionales

El Grupo de Innovación Docente en Prácticas Profesionales (GID PiP) ha sido incorporado recientemente como proyecto específico dentro del espacio de Transferencia e Impacto Social de CRUE Universidades Españolas. Esta noticia supone un reconocimiento institucional de primer nivel, que legitima el trabajo que venimos desarrollando desde hace años y refuerza la importancia de las prácticas externas como eje estratégico de la formación universitaria.

🎯 ¿Por qué es una noticia importante?

-El proyecto “Transferencia e Impacto Social” de CRUE tiene como misión visibilizar la labor de transferencia de conocimiento e innovación que realizan las universidades, mostrando su impacto real en la sociedad.
-Que GID PiP aparezca en ese espacio significa que nuestra labor en innovación docente —especialmente en el ámbito de las prácticas profesionales y el Prácticum— es reconocida como merecedora de visibilidad, legitimación y proyección institucional.
-Esto no solo incrementa la visibilidad del grupo, sino que refuerza el valor estratégico de las prácticas externas en la formación universitaria.

¿Qué supone para GID PiP y sus miembros?

-Mayor visibilidad y prestigio institucional. Estar en la plataforma de CRUE permite que otros investigadores, universidades, empresas y entidades interesadas en prácticas profesionales conozcan nuestro trabajo.
-Oportunidades de colaboración: al estar accesible desde un canal nacional, facilitamos contactos con otras universidades, empresas, instituciones y agentes interesados en mejorar la formación práctica.
-Reconocimiento del impacto social de nuestras investigaciones: nuestra labor deja de ser solo interna (entre miembros del grupo y su universidad) para situarse dentro de un marco más amplio: la transferencia de conocimiento, la innovación educativa, y el vínculo universidad-sociedad.
-Estimulo para proseguir y ampliar nuestras líneas de trabajo: este impulso institucional avala que nuestras investigaciones sobre prácticas externas, tutorías, innovación en el Prácticum, e inclusión educativa, son relevantes y tienen sentido de continuidad.

Beneficios para la universidad y el sistema universitario

-Contribuye a reforzar la misión de la universidad como agente social: no solo generamos conocimiento, sino que lo compartimos, transferimos y lo ponemos al servicio de la sociedad. Este es precisamente uno de los objetivos de CRUE como entidad representativa del sistema universitario español.
-Ayuda a fortalecer el vínculo entre universidad, entidades colaboradoras y el mercado profesional, facilitando que nuestras titulaciones respondan mejor a la realidad laboral y social.
-Promueve un enfoque de calidad, innovación y responsabilidad social en la formación de futuros profesionales: las prácticas dejan de ser “un trámite” para convertirse en un espacio formativo de calidad, sistemático, reflexivo y con impacto.

Un paso más hacia la consolidación de las prácticas como eje formativo

Desde sus inicios (por ejemplo en los trabajos referidos al uso de e-diarios en prácticas, tutorías, coordinación universidad-centros, etc.), GID PiP ha defendido que el Prácticum merece una atención pedagógica, metodológica y organizativa como parte esencial del currículo.

Este reconocimiento por parte de CRUE supone un respaldo institucional a esa visión: las prácticas profesionales no son simplemente un complemento, sino un pilar clave de la formación universitaria, con efectos reales sobre la empleabilidad, la calidad educativa y la vinculación universidad-sociedad.

En definitiva: la inclusión del GID PiP en el espacio “Transferencia e Impacto Social” de CRUE representa un hito que legitima y visibiliza todo nuestro trabajo. Es un acicate para redoblar esfuerzos, seguir innovando y contribuir a que las prácticas profesionales alcancen el lugar que merecen en la formación universitaria.

La UNED lanza una nueva microcredencial para la formación de tutores de prácticas en entidades colaboradoras

La Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) ha abierto el plazo de matrícula de la microcredencial “Formación del Tutor de Prácticas en Contextos Profesionales”, una propuesta formativa innovadora dirigida a profesionales que supervisan a estudiantes universitarios en sus prácticas externas.

Esta microcredencial responde a la creciente necesidad de fortalecer la calidad de la tutoría en contextos reales de trabajo, ofreciendo herramientas pedagógicas, organizativas y evaluativas que permiten un acompañamiento más eficaz, reflexivo e inclusivo del estudiantado.

Formación especializada y enfoque práctico

El programa se estructura en seis temas que abordan, entre otros aspectos:

1. El sentido pedagógico de las prácticas universitarias.

2. El desarrollo de la identidad profesional del estudiantado.

3. El papel del tutor profesional y su coordinación con la universidad.

4. El diseño y aplicación del Plan de Acción Tutorial (PAT).

5. Las distintas fases del proceso de prácticas: acogida, desarrollo y evaluación.

Uno de los elementos clave de la microcredencial es su enfoque práctico, que integra casos reales, actividades de reflexión, autoevaluaciones y recursos audiovisuales, todo ello vinculado al trabajo que los participantes realizan en sus propias entidades profesionales.

Formación subvencionada

La microcredencial cuenta con financiación pública, lo que permite ofrecer esta formación a un precio reducido, facilitando el acceso a los tutores y tutoras de prácticas de las entidades colaboradoras.

Además, esta formación se alinea con los beneficios reconocidos a los tutores de prácticas en entidades colaboradoras de la UNED, contribuyendo a su desarrollo profesional y al reconocimiento de su labor formativa.

Una oportunidad para mejorar la calidad de las prácticas

Desde la UNED se destaca que una tutoría de calidad impacta directamente en la formación del estudiantado y en la excelencia de las prácticas externas. Esta microcredencial pretende convertirse en un referente en la formación de tutores profesionales, promoviendo una cultura de acompañamiento basada en la reflexión, la ética y la mejora continua.

📌 Inicio del curso: 19 de enero
📌 Finalización: 19 de abril

📎 Más información y matrícula:
https://formacionpermanente.uned.es/tp_actividad/actividad/formacion-del-tutor-de-practicas-en-contextos-profesionales

Nuevo libro sobre el Prácticum en la UNED: una obra que da voz a los agentes tutoriales, docentes y estudiantes

La comunidad del Prácticum de la UNED cuenta ya con una nueva obra de referencia: Experiencias Educativas sobre el Prácticum en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), editado por Ana María Martín Cuadrado y María Antonia Cano Ramos.

Este libro no es solo una publicación académica: es un relato coral construido a partir de las vivencias reales de tutores y tutoras, equipos docentes y estudiantes de diversas titulaciones de la UNED, que han vivido el Prácticum desde dentro y han compartido sus aprendizajes, retos y propuestas de mejora.

A lo largo de sus capítulos, el lector encontrará:

✅ Experiencias reales desarrolladas en contextos diversos de prácticas
✅ Reflexiones sobre el papel del tutor en la modalidad a distancia
✅ Innovaciones metodológicas aplicadas al seguimiento del Prácticum
✅ Claves para comprender el impacto de las prácticas en la identidad profesional del estudiantado

Esta obra nace con un objetivo claro: poner en valor el trabajo de quienes hacen posible el Prácticum día a día y ofrecer un recurso útil para la mejora de la orientación, el acompañamiento y la calidad de las prácticas externas en la UNED.

Para quienes participáis en el curso de formación de tutores y tutoras de prácticas, este libro representa una lectura especialmente recomendable, ya que complementa los contenidos formativos con situaciones reales, buenas prácticas y propuestas aplicables a vuestro contexto tutorial.

🔗 Más información sobre el libro:
https://www.sanzytorres.es/libros/experiencias-educativas-sobre-el-practicum-en-la-universidad-nacional-de-educacion-a-distancia-uned/9788410409231/

👉 Te invitamos a descubrir una obra que pone en el centro la experiencia, la reflexión y el compromiso con la formación práctica en la UNED.

VALORACIÓN- II Jornadas Internacionales de Innovación Docente: El Prácticum en los títulos universitarios. El acercamiento entre la universidad y los centros de prácticas

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La valoración de las II Jornadas Internacionales de Innovación Docente: El Prácticum en los títulos universitarios. El acercamiento entre la universidad y los centros de prácticas se realizó mediante un cuestionario en línea cumplimentado por 124 participantes. El perfil fue diverso, con predominio de docentes universitarios, profesorado tutor y estudiantes, procedentes mayoritariamente de España, aunque con representación de varios países latinoamericanos.

Los resultados cuantitativos muestran una altísima satisfacción, con puntuaciones medias superiores a 4,4 sobre 5 en los ítems relativos a la necesidad, pertinencia y carácter informativo de las Jornadas. Las conferencias, mesas redondas y experiencias de innovación fueron valoradas muy positivamente, especialmente por la relevancia de las temáticas y el aporte de las personas ponentes.

El análisis cualitativo evidencia que los participantes percibieron las Jornadas como un espacio enriquecedor, inspirador y necesario, destacando el papel del Prácticum como eje de articulación entre formación universitaria y práctica profesional. Asimismo, se identificaron propuestas de mejora centradas en el fortalecimiento de la coordinación entre universidad y centros de prácticas, la ampliación de los espacios de debate y la continuidad de este tipo de iniciativas formativas.

AMPLIAR INFORMACIÓN SOBRE LAS II JORNADAS:

1. Acceso al Libro de Resúmenes-Actas desde el siguiente enlace [cliquear]

2. Acceso a la sesiones en diferido y a los vídeos de las comunicaciones CANAL UNED

II Jornadas Internacionales de Innovación Docente. El Prácticum en los títulos universitarios. El acercamiento entre la universidad y los centros de prácticas.

El próximo mes de octubre de 2025, durante los días 28-30, se celebrarán las II Jornadas Internacionales de Innovación Docente, bajo el lema “El Prácticum en los títulos universitarios. El acercamiento entre la universidad y los centros de prácticas”.
Este encuentro se perfila como un espacio de diálogo, reflexión y construcción colectiva en torno al papel fundamental que desempeñan las prácticas externas en la formación universitaria. El Prácticum, entendido como la experiencia que conecta el conocimiento académico con los retos del mundo profesional, se sitúa hoy en el centro de la innovación docente y la empleabilidad.

🎤 Un programa con visión global e innovadora [descargar]

Las Jornadas contarán con dos conferencias marco a cargo de expertos nacionales e internacionales, que ofrecerán una mirada estratégica sobre los desafíos y oportunidades del Prácticum en la educación superior.

Además, se organizarán dos mesas de expertos, centradas en:

1. Experiencias de innovación docente en el Prácticum.

2. Universidad y centros de prácticas: construyendo alianzas formativas.

Un programa diseñado para generar debate, compartir buenas prácticas y abrir nuevas vías de colaboración entre universidades, centros asociados, tutores y entidades profesionales.

📝 Comunicaciones y experiencias

El evento se enriquecerá con la presentación de comunicaciones y experiencias distribuidas en seis líneas temáticas que abarcan desde la innovación metodológica y el acompañamiento del estudiantado, hasta la internacionalización, la evaluación por competencias y el impacto del Prácticum en la empleabilidad.

📘 Un monográfico para 2026

Como fruto de este encuentro, en 2026 verá la luz un monográfico especial en la Revista Humanidades del Centro Asociado de UNED en Sevilla, que recogerá una conferencia destacada y una selección de dieciocho artículos representativos de las mejores aportaciones presentadas en las Jornadas.

✨ Una cita ineludible

Estas Jornadas constituyen una oportunidad única para todas las personas interesadas en el Prácticum universitario: profesorado, tutores/as de prácticas, responsables de centros colaboradores, investigadores/as y estudiantado.

Un espacio internacional para pensar el presente y el futuro de la formación práctica en la universidad, y para seguir tejiendo puentes sólidos entre la academia y la sociedad.

📅 Octubre 2025 | 🌍 II Jornadas Internacionales de Innovación Docente
💡 El Prácticum como motor de innovación, empleabilidad y desarrollo profesional
Inscripción https://multiweb.uned.es/w45355/actividad_inscripcion

De la acogida a la acción: balance reflexivo de las Jornadas sobre Prácticas Externas en la UNED

María José Corral Carrillo. Profesora Tutora del Prácticum en el MAES. UNED-Sevilla

Desde el curso académico 2021-2022, los Centros Asociados de la UNED desarrollan Jornadas de Acogida de Prácticas Externas dirigidas a los agentes implicados en el Prácticum. Se han estado realizando en Pamplona, Sevilla, Valencia, Madrid, Tenerife, A Coruña, Mérida, Pontevedra, Elche y Calatayud. Es una acción enmarcada en los Proyectos de Innovación Docente (PID), impulsados por el Instituto Universitario de Educación a Distancia (IUED) en colaboración con el Vicerrectorado de Innovación Educativa. En esta iniciativa participa el Grupo de Innovación Docente en Prácticas Profesionales (GID PiP), con la finalidad de dar visibilidad a las asignaturas vinculadas a las prácticas externas y al Prácticum, así como de evidenciar la necesidad de una planificación y gestión sistemática desde el inicio del curso académico, lo que implica la coordinación de recursos humanos e institucionales de la universidad (Martín-Cuadrado, 2024).

En esta comunicación se presentan algunos de los resultados más significativos en cuanto a la información recogida durante las tres ediciones. Los participantes realizan un cuestionario diseñado para recopilar datos sobre diversas percepciones y experiencias. En los resultados se valora su impacto como dispositivo de orientación en el inicio del Prácticum. Con una muestra de 191 participantes, distribuidos entre estudiantes, tutores de la UNED y tutores profesionales, se dispone de una base representativa y geográficamente diversa.

Los aspectos informativos mejor valorados fueron las actividades del alumnado (109 valoraciones como “muy interesante”), el rol del profesor tutor (106), los criterios de evaluación (99) y el rol del tutor profesional (90). Estos resultados indican la necesidad de reforzar los elementos organizadores del Prácticum, en especial la clarificación de funciones y expectativas, lo que favorece la implicación del alumnado y de los tutores (Imbernón, 2017).
La información sobre plazas disponibles recibió una calificación baja por parte de 96 personas, mientras que los recursos institucionales fueron considerados poco relevantes por 37. Estos datos sugieren oportunidades de mejora en el componente logístico y orientador, con el fin de seguir ajustando la información en el inicio del Prácticum. (Martín Cuadrado, 2025).

Las aportaciones cualitativas completan el análisis con propuestas de mejora: envío anticipado de materiales, mayor espacio para preguntas, inclusión de experiencias reales y revisión del uso de la plataforma Teams. Además, se señalaron aspectos no considerados, como la preparación emocional, la continuidad en el seguimiento y la atención a la diversidad. Estas observaciones plantean una ampliación del enfoque metodológico y una revisión del modelo de acogida desde criterios de inclusión y personalización. El Prácticum se presenta como una oportunidad única para contrastar teoría y práctica (Cardona Andújar, 2023).

La mayoría de los participantes expresó su disposición a colaborar con el Grupo de Innovación Docente GID2016-41. Por lo que el GID-PiP seguimos sugiriendo la necesidad de este tipo de actividades en los Centros Asociados al inicio del curso académico.

Se trata de una comunicación emitida por el Grupo de Innovación Docente en Prácticas Profesionales (GID PIP).

PALABRAS CLAVES

Prácticum, jornadas de acogida, orientación profesional, evaluación formativa, innovación educativa, prácticas externas, tutoría, inclusión educativa.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

-Cardona Andújar, J. (1 de septiembre del 2023). La formación práctica en la forja de un profesional docente. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog].La formación práctica en la forja de un profesional docente

-Imbernón, F. (2017). La formación del profesorado. Nuevas perspectivas. Graó.

-Martín-Cuadrado, A. M. (19 de marzo de 2024). Las Jornadas sobre las Prácticas externas en los Centros Asociados de la UNED: una actividad de acogida mejorada desde la acción-reflexión-acción. Prácticum y Prácticas Profesionales. https://doi.org/10.58079/w1q5

-Martín Cuadrado, A. M. (12 de abril de 2025). Jornadas formativas para docentes que tutorizan a estudiantes universitarios de prácticas en Centros Educativos (abril, 2025). Prácticum y Prácticas Profesionales. https://doi.org/10.58079/13qv1