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El Máster de Formación del Profesorado en la edad adulta. El Prácticum en una encrucijada

Juan Salamé Sala.
Profesor Tutor del Prácticum. Máster Formación del Profesorado. Centro Asociado de la UNED en Calatayud.
Inspector de Educación

El Máster del profesorado ya cuenta con quince años, si la memoria no falla. Han sido unos años de evolución, de cambios, de adaptaciones a situaciones diversas, siendo los confinamientos por la COVID la situación más grave. Los confinamientos obligaron a una adaptación profundo del Prácticum para asegurar los objetivos marcados. Y se superó esta prueba.

Aires de cambios soplan desde distintos puntos. Cambios que afectan no solo al Prácticum sino también al resto de las asignaturas. Así, los estudiantes, a través de sus comentarios y debates, señalan que el Prácticum debe ceñirse más a la realidad de los centros educativos y las asignaturas deben responder a los problemas que plantea la sociedad hoy. Los equipos docentes también son conscientes que el Máster, en su totalidad, necesita una “puesta al día” importante en su globalidad. Los profesores-tutores, igualmente, señalan unas necesidades detectadas en el día a día del seguimiento de las prácticas. Y los tutores profesionales señalan la necesidad de determinar con más precisión la tarea de tutorizar a los estudiantes. ¿Y las administraciones educativas, tanto estatal como autonómicas?…

Se habla y se escribe que hay que alargar el Prácticum a dos cursos. Se afirma la necesidad de ampliar/modificar las actividades a desarrollar en los centros, dar responsabilidades a los estudiantes… Se podría alargar este “listado” de cambios que todos dicen imprescindibles. Pero ¿servirán estos u otros cambios si no pensamos en la función docente como profesión? ¿Qué entendemos todos por la profesión de docente? ¿Qué documento oficial fundamenta la profesión docente?

Por tradición, por hábito, la docencia es impartir clases, transmitir conocimientos de acuerdo con unos currículos publicados en los distintos Boletines Oficiales. Un concepto que se remonta a finales del siglo XIX y mantenido hasta nuestros días. Es obvio que la sociedad de hoy no tiene nada que ver con la sociedad de los finales del Siglo XX e inicios del XXI. Para modificar, adaptar el Máster y el Prácticum es necesario plantearse ¿qué es, hoy, ser docente?

Disponemos de varios documentos que nos señalan indicaciones, opiniones, propuestas, pero ninguna define con claridad “la profesión docente es…”. La LOE(2006) (1), modificada por la LOMLOE, las 24 propuestas de reforma para la mejora de la profesión docente (2022) (2), el Marco de Competencias Profesionales Docentes (2024) (3) y El libro blanco del Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación profesional y Enseñanza de Idiomas(2025) (4). Veamos lo que cada documento establece sobre las características de la profesión docente.

LOE, modificada por la LOMLOE

Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de educación que establece el marco general del sistema educativo español. El Articulo 91 establece las funciones del profesorado. Es llamativa la ausencia de referencia a la “profesión docente”. Pero acercándonos a este artículo y analizado sus varios puntos, cabe decir que ninguno responde a la realidad que se vive en los centros educativos. La única modificación que introduce la LOMLOE, en este artículo, hace referencia, en el apartado g), a “cultura de paz”.
Solo hace una referencia vaga, sin profundizar, a la atención al desarrollo intelectual, afectivo, psicomotriz, social y moral del alumnado. Nada dice de la formación necesaria para atender estas necesidades del alumnado. La LOE, modificada por la LOMLOE, establece una función para la que no está formado el docente. Las funciones reseñadas deberían surgir de la definición de la profesión docente. Este artículo se queda en el campo de “transmisión de conocimientos” con algunas pinceladas de atención a la formación ¿integral? del alumnado.

24 propuestas de reforma para la mejora de la profesión docente

El Ministerio de Educación y Formación Profesional, en 2022, llamó a debate a toda la comunidad educativa con el documento “24 propuestas de reforma para la mejora de la profesión docente”. Hoy, no hay noticias de cómo se ha desarrollado este debate, si ha terminado o sigue, qué conclusiones se han adoptado… sacado… Silencio prácticamente total. Y, muy probablemente, este documento quedará en el cajón de los deseos olvidados. Pero miremos que proponían estas 24 propuestas.

Propuesta de reforma 3: Modificar el acceso al Máster Universitario en Formación del Profesorado

Se propone, en la página 10, aumentar en 4 créditos europeos el Prácticum, de 12 a 16 créditos como mínimo, sin especificar el contenido. Esta propuesta de reforma 3 sitúa el cambio en introducir unos complementos formativos previos a la admisión en el Máster y una posible prueba de acceso. ¿Cuándo y cómo adquirir estos complementos formativos? ¿Qué contenidos? ¿Quién impartiría estos complementos? Preguntas que solo podrían tener respuesta con un debate del que no se tiene constancia ni resultados.

Propuesta de reforma 4: Promover la oferta de asignaturas de didácticas de las especialidades en los estudios universitarios

Posiblemente esta propuesta deba tomarse en consideración y evidencia una carencia actual del plan de estudios: la insuficiencia de formación en didáctica de cada especialidad. Subraya la importancia de las competencias para impartir no solo docencia sino la interdisciplinaridad, nuevas metodologías. Adquirir estas competencias necesita una formación teórica previa al inicio del Prácticum. La relevancia de esta propuesta es obvia y, tras un debate entre los distintos agentes que intervienen en la formación del profesorado, debería estructurarse e implementarse con cierta urgencia.

Propuesta de reforma 5: Revisar la oferta del Máster Universitario en Formación del Profesorado.

Valorar la posibilidad de ampliar la duración del Máster para asegurar la formación necesaria del profesorado es fundamental. Son numerosos los comentarios, en este sentido de los estudiantes, de los equipos docentes y de los profesores-tutores. Lo preocupante en esta propuesta es la limitación de esta ampliación a determinadas especialidades. Aunque se señalen las especialidades de Formación Profesional, no se puede organizar un Máster a dos o varias velocidades.

Propuesta de reforma 7: Establecer un nuevo modelo de iniciación a la docencia (PID) en la formación inicial basada en el aprendizaje en la práctica

La formación dual permite compaginar teoría y práctica, formación e inmersión en el aula. Podemos analizar el sistema francés que implementa este proyecto formativo dual. Los resultados son muy interesantes. El elemento más llamativo e interesante es la responsabilidad pedagógica del futuro docente. No tenemos espacio suficiente para profundizar en el modelo francés. El debate de esta propuesta no puede posponerse y/o caer en el olvido.

Propuesta de reforma 8: Reforzar el Prácticum en el conjunto del Máster Universitario en Formación del Profesorado

El documento ya ha señalado, en otros apartados, la necesidad de ampliar el Máster. Se concreta en incrementar los créditos europeos sin definir en cuantos, aunque anteriormente se indicó un incremento de 4 créditos. Lo necesario sería fijar el tiempo no solo en créditos. Con los años transcurridos, este incremento se ha hecho necesario.

Aún sin entrar en una valoración más profundo de estas 24 medidas, el documento no se plantea redefinir, mejor dicho, definir la profesión docente del Siglo XXI con su realidad, con una sociedad cambiante y unos centros educativos con estructuras organizativas del siglo pasado.

Informe final con la Propuesta de Marco de Competencias Profesionales Docentes

Este informe, elaborado por el Grupo de Trabajo de Formación del Profesorado del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFPD) de España, redactado con la participación colaborativa de más de un centenar de personas y expertos, incluyendo representantes de las Comunidades Autónomas, el INTEF, y la Conferencia de Decanas y Decanos de Educación y hecho público en 2024, marca un nuevo camino para redefinir la profesión docente teniendo en cuenta la nueva realidad de la sociedad y de los centros educativos. Los cinco elementos taxonómicos y los distintos niveles del modelo de progresión de las competencias profesionales docentes detallan las distintas etapas que conforman la profesión docente.

Elaborado con participación de representantes del Ministerio, de la CODE y de las administraciones educativas de las Comunidades Autónomas, establece las directrices para la formación inicial, el acceso a la profesión y la formación permanente de los docentes en todo el país y, por ende, se puede deducir que establece lo que es ser docente hoy.

A pesar de la colaboración de las Comunidades en su redacción, solo unas pocas han elaborado su propio marco de competencias profesionales docentes. Desde la fecha de publicación del informe, no se ha registrado ningún movimiento que facilitara el desarrollo e implementación de estas propuestas.

Libro blanco del Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación profesional y Enseñanza de Idiomas

En 2025, la Conferencia de Decanas y Decanos de Educación aprobó el Libro blanco del Máster en Formación del Profesorado de Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato, Formación Profesional y Enseñanzas de idiomas. Este libro blanco recoge parte del Marco de competencias profesionales docentes y define una serie de actuaciones para la mejora del Máster y del Prácticum. La conjunción de algunos aspectos del marco y las propuestas consensuadas entre las decanas y decanos marcan un itinerario para que la formación inicial del profesorado se reestructure a partir de la redefinición de la profesión docente. Es un documento de peso, pero, igual que el marco, después de su publicación, no se ha registrado ningún movimiento que facilitara el desarrollo e implementación de estas propuestas.

Los cambios, modificaciones, sustituciones que corren no serán efectivos si, previamente, todos los agentes intervinientes en la formación de los docentes no establecen qué se entiendo, hoy, por “profesión docente”, si no se responde antes a la pregunta “¿qué es ser docente hoy?”.

Primero, acordemos qué es ser docente hoy y, después, adaptemos el Máster a la respuesta.

(1) Recuperado de: https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2006-7899
(2) Recuperado de: https://educagob.educacionfpydeportes.gob.es/comunidad-educativa/profesorado/propuesta-reforma.html
(3) Recuperado de: https://www.magisnet.com/2025/04/el-ministerio-presenta-un-documento-marco-con-las-principales-competencias-profesionales-docentes/
(4) Recuperado de: https://confede.es/wp-content/uploads/2025/12/LB-MAES-APROB-XXI-Asamblea.pdf

Cómo citar esta entrada

Salamé Sala, J. (29 de junio del 2026). El Máster de Formación del Profesorado en la edad adulta. El Prácticum en una encrucijada. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog].https://gidpip.hypotheses.org/6738

Cuando el diario reflexivo deja de ser una tarea y empieza a acompañar

Eva Cataño García. Profesora Tutora de Prácticas Profesionales de Educación Social y Pedagogía en el Centro Asociado de la UNED en Sevilla.

Tras una formación realizada sobre “El diario reflexivo como herramienta de aprendizaje y acompañamiento”, organizada por el Grupo de Innovación Docente “Prácticas Profesionales” y gestionada por Instituto Universitario de Educación a Distancia (IUED) de la UNED dentro de su Plan de Formación del Profesorado Tutor para el segundo semestre del curso 2025-2026, analizamos 66 cuestionarios iniciales para conocer ideas previas, expectativas y modos de entender la tutoría. Lo que apareció en esas respuestas confirma algo que llevo años observando en el Prácticum: el valor del diario no depende solo de que se pida escribir, sino del tipo de acompañamiento pedagógico que lo hace posible.

Hay herramientas pedagógicas que, a fuerza de ser nombradas, corren el riesgo de parecer transparentes. El diario reflexivo es una de ellas. Está presente en discursos sobre innovación docente, en propuestas de acompañamiento, en planes de prácticas, en orientaciones metodológicas. Y, sin embargo, cuando una se acerca a su uso real, descubre muy pronto que no siempre estamos hablando de lo mismo.

Con el tiempo he aprendido que ninguna herramienta tiene valor por sí sola. Su sentido no está únicamente en el diseño, ni en la consigna, ni siquiera en su aparente potencial. Está en el marco pedagógico en el que se inserta y en la relación que la sostiene.

Eso se me volvió a confirmar con especial claridad a raíz de una formación reciente sobre diario reflexivo que impartimos Susana María García Vargas y yo. Antes de presentar enfoques, recursos o estrategias, nos parecía importante escuchar. Escuchar de verdad. Saber desde dónde estaba pensando la tutoría el profesorado participante, qué lugar ocupaba ya el diario en su práctica, qué expectativas despertaba y qué dificultades nombraban como más urgentes. Para ello diseñamos un cuestionario inicial, y las 66 respuestas recogidas constituyeron, en sí mismas, una pequeña cartografía del momento actual.

Lo primero que me llamó la atención fue que el diario reflexivo goza de una legitimidad pedagógica muy alta. El profesorado lo asocia, de forma muy consistente, con reflexión, autoconocimiento, autorregulación, conexión entre teoría y práctica, pensamiento crítico e identidad profesional. Es decir, el diario no aparece imaginado como una tarea menor ni como un simple registro de actividades, sino como una herramienta capaz de transformar la experiencia en aprendizaje consciente.

Pero, junto a ese reconocimiento tan claro de su valor, apareció también otra realidad: en muchos casos, el diario sigue siendo más una posibilidad que una práctica consolidada. Una parte importante del profesorado afirmaba no utilizarlo todavía en su tutoría o acercarse a él por primera vez. Ese contraste me parece especialmente significativo. Nos habla de una herramienta que interesa, interpela y convoca, pero que todavía no siempre encuentra un lugar estable, acompañado y metodológicamente bien sostenido en las prácticas.

Y quizá ahí se sitúe una de las cuestiones centrales. Porque escribir no equivale a reflexionar. Y pedir un diario no garantiza, en absoluto, que se produzca una elaboración significativa de la experiencia.

De hecho, el principal obstáculo señalado por quienes respondieron al cuestionario fue muy claro: el alumnado tiende a describir lo que hace, pero le cuesta avanzar hacia una reflexión más profunda. Muy cerca aparecía otra dificultad estrechamente relacionada: la conexión entre teoría y práctica. Ambas cuestiones, a mi juicio, forman parte del mismo problema. Cuando faltan tiempo, preguntas, mediación pedagógica y un lenguaje que ayude a interpretar la experiencia, la escritura se queda en la superficie. Se vuelve crónica, secuencia, cumplimiento. Pero no termina de convertirse en pensamiento.

Esto no debería sorprendernos. Reflexionar no es una operación automática ni una habilidad que emerja por simple voluntad. Requiere acompañamiento. Requiere interlocución. Requiere también una cierta suspensión del ritmo productivo que hoy atraviesa tantas prácticas formativas. Y requiere, sobre todo, un clima en el que la duda, la incomodidad, la contradicción o incluso el error no sean penalizados, sino reconocidos como parte legítima del aprendizaje.

En este sentido, una de las cosas más sugerentes del cuestionario fue la manera en que muchos tutores y tutoras nombraban su estilo de acompañamiento. Aparecieron metáforas como faro, puente, copiloto, compañera de viaje, jardinera, andamiaje o sherpa. Me parecen imágenes muy elocuentes, porque remiten a una tutoría entendida no como control, sino como presencia pedagógica. No como supervisión distante, sino como orientación, escucha, sostén y mediación.

Esa dimensión relacional me parece decisiva. Porque el diario reflexivo no funciona mejor por estar bien formulado en una guía docente. Funciona mejor cuando se inscribe en una relación tutorial que pregunta, devuelve, abre, sostiene y ayuda a traducir lo vivido en términos profesionales. Cuando hay alguien que no se limita a corregir lo escrito, sino que acompaña el proceso de elaboración que ese texto intenta poner en marcha.

Por eso me interesa pensar que el problema no está en el diario como herramienta, sino en las condiciones que a veces no logramos construir a su alrededor. En las respuestas del profesorado aparecieron una y otra vez palabras que considero fundamentales: confianza, escucha, diálogo, preguntas, feedback, tiempo, cercanía. También aparecieron propuestas muy concretas: preguntas-andamio, devolución formativa, ejemplos, focos de análisis, espacios de encuentro, legitimación del error, conexión más explícita entre experiencia y categorías profesionales.

Todo ello apunta a una idea que para mí es central: el diario reflexivo no debería pensarse solo como técnica de escritura, sino como espacio pedagógico. Un espacio donde el estudiante pueda detenerse, mirar de nuevo lo vivido, nombrar tensiones, reconocer aprendizajes, revisar posiciones y empezar a construir sentido profesional. Pero ese espacio no se sostiene solo. Necesita una tutoría intencionada, sensible y formativamente comprometida.

Quizá por eso lo más valioso de este proceso no haya sido únicamente confirmar que el diario interesa o que presenta dificultades de implementación. Lo más valioso ha sido volver a constatar que hablar del diario es, en el fondo, hablar de qué tutoría queremos. De si entendemos el acompañamiento como gestión o como relación educativa. De si pedimos reflexión sin crear condiciones para ella. De si concebimos las prácticas como un tiempo de aplicación o como un tiempo de elaboración, de conflicto, de aprendizaje y de construcción identitaria.

Desde ahí, sigo pensando que no necesitamos solo enseñar a “hacer diarios”. Necesitamos seguir afinando modos de acompañar que permitan que el diario deje de ser un trámite y se convierta, verdaderamente, en una experiencia de pensamiento.

Acompañar la escritura reflexiva no consiste en pedir más texto, sino en abrir mejores condiciones para pensar la experiencia. Y tal vez ahí resida hoy uno de los grandes retos del Prácticum en la universidad: no solo ayudar al estudiantado a mirar lo que hace, sino sostener pedagógicamente el proceso por el que esa experiencia empieza, por fin, a significar algo.

Palabras clave
Prácticum; diario reflexivo; tutoría; acompañamiento; escritura reflexiva; identidad profesional; UNED; innovación docente; investigación socioeducativa

Cómo citar esta entrada:

Cataño García, E. (4 de abril del 2026). Cuando el diario reflexivo deja de ser una tarea y empieza a acompañar. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog]. https://gidpip.hypotheses.org/6590

Pensar la tutoría para acompañar mejor el Prácticum: aprendizajes a partir del Plan de Acción Tutorial

En el Prácticum universitario, la tutoría no es un elemento accesorio. Es, en muchos casos, el espacio donde el estudiantado consigue dar sentido a la experiencia práctica, conectar teoría y realidad profesional y elaborar una mirada reflexiva sobre su futuro desempeño. En una universidad como la UNED, marcada por la diversidad territorial, la modalidad a distancia y la heterogeneidad de contextos profesionales, esta función tutorial adquiere una relevancia especial.

Durante el curso Formación Básica del Profesorado Tutor/a de Prácticas académicas externas curriculares (2025/2026) se ha desarrollado una actividad formativa centrada en la elaboración y análisis del Plan de Acción Tutorial (PAT), en la que han participado cerca de cincuenta profesoras y profesores tutores de prácticas académicas de distintas titulaciones y centros asociados UNED. Lejos de plantearse como un mero ejercicio administrativo, la actividad ha funcionado como un espacio de reflexión compartida sobre la tutoría, sus sentidos, sus límites y sus potencialidades.

En esta entrada queremos compartir algunos de los aprendizajes más significativos de este proceso colectivo, poniendo el foco en el valor formativo del PAT y en su papel en la construcción de la identidad profesional del profesorado tutor de prácticas.

El PAT como punto de partida para pensar la tutoría
Una de las primeras constataciones que emergen del análisis es que el Plan de Acción Tutorial no puede entenderse únicamente como un documento de planificación. Cuando se trabaja con tiempo, intención y reflexión, el PAT se convierte en una herramienta para pensar la tutoría.
Elaborar un PAT implica tomar decisiones:
-qué tutorías son necesarias,
-qué se trabaja en cada fase del Prácticum,
-cómo se acompaña al estudiantado en el centro,
-qué se evalúa y con qué criterios,
-cómo se articula la coordinación con el equipo docente y con los centros colaboradores.
En este sentido, el PAT actúa como una especie de mapa pedagógico del Prácticum. No resuelve todas las incertidumbres, pero ayuda a anticipar el camino, a dar coherencia al proceso y a dotar de sentido a la acción tutorial.
Para muchos tutores y tutoras de prácticas —especialmente quienes se incorporan por primera vez a esta función— la elaboración del PAT ha supuesto un ejercicio de autoformación: pensar qué hacen, por qué lo hacen y cómo podrían hacerlo mejor.

Una actividad que forma mientras se realiza
Uno de los aspectos más valiosos de la actividad ha sido su carácter claramente formativo. Elaborar el PAT no se ha limitado a “cumplir una tarea”, sino que ha generado procesos de reflexión profunda sobre la propia práctica tutorial.
En muchos planes se percibe cómo el profesorado tutor ha aprovechado la actividad para:
-revisar la secuencia de tutorías,
-reorganizar el seguimiento del estudiantado,
-clarificar los criterios de evaluación,
-incorporar herramientas digitales de forma más sistemática,
-introducir espacios explícitos de reflexión y metarreflexión.
Desde esta perspectiva, el PAT ha funcionado como un dispositivo de desarrollo profesional, favoreciendo una tutoría más consciente, menos improvisada y más alineada con los principios formativos del Prácticum.

Fortalezas compartidas: una base sólida
El análisis de los PAT presentados permite identificar una serie de fortalezas comunes que conviene reconocer.
-Un buen dominio de los marcos institucionales
La mayoría de los planes integran adecuadamente la normativa de prácticas, las guías docentes, las orientaciones del equipo docente y el reglamento de tutorías. Este dominio proporciona un marco de seguridad tanto para el tutor o tutora como para el estudiantado y contribuye a la coherencia institucional del Prácticum.
-Un uso consolidado de herramientas digitales
Teams, Intecca, OneDrive y los foros del curso aparecen de manera recurrente como herramientas de comunicación, seguimiento y acompañamiento. En muchos casos, su uso va más allá de lo instrumental y se convierte en un verdadero apoyo pedagógico: carpetas compartidas para el portfolio, sesiones síncronas de tutoría reflexiva, feedback escrito y continuado.
-Un fuerte compromiso con el acompañamiento
Más allá de la estructura formal, muchos PAT reflejan una clara preocupación por el acompañamiento del estudiantado: disponibilidad, cercanía, atención a las dificultades y flexibilidad ante situaciones imprevistas. Esta dimensión relacional es una de las señas de identidad más valiosas de la tutoría de prácticas.

Donde aparecen las diferencias: planificación y concreción
Junto a estas fortalezas, el análisis comparado muestra también que las diferencias más significativas entre los PAT no se sitúan en la normativa o en los recursos, sino en el grado de desarrollo pedagógico de la tutoría.
Los planes más sólidos son aquellos que:
-desarrollan de forma explícita todas las tutorías previstas,
-organizan el Prácticum por fases claramente diferenciadas,
-vinculan cada tutoría con actividades concretas y evidencias de aprendizaje, y
-explicitan criterios de evaluación comprensibles para el estudiantado.

Por el contrario, los PAT más básicos tienden a presentar tutorías genéricas, poco diferenciadas, y criterios de evaluación formulados de manera muy general.
Esta diferencia pone de manifiesto una cuestión clave: la calidad del Prácticum depende en gran medida de cómo se piensa y se planifica la tutoría.

Evaluar para aprender: un reto persistente
La evaluación es uno de los ámbitos donde se detecta mayor variabilidad. Aunque la mayoría de los PAT identifican correctamente los productos evaluables (diario, proyecto formativo, programación, memoria, etc.), no siempre se detallan los criterios con el mismo nivel de precisión.
Cuando los criterios de evaluación se explicitan de forma clara, el estudiantado comprende mejor qué se espera de él y puede orientar su aprendizaje. Además, la evaluación se convierte en un proceso formativo, no solo en un trámite final.
Los PAT que mejor desarrollan este aspecto muestran que evaluar bien también forma parte del acompañamiento tutorial.

El PAT y la identidad profesional del tutor de prácticas
Uno de los aprendizajes más relevantes de esta actividad es la constatación de que el PAT desempeña un papel central en la construcción de la identidad profesional del profesorado tutor de prácticas.
El PAT ayuda a clarificar el rol del tutor o tutora, a delimitar responsabilidades y a establecer una relación más consciente con el estudiantado y con el propio proceso formativo. En este sentido, no solo orienta la acción, sino que da sentido a la función tutorial.
Especialmente en el caso del profesorado tutor novel, el PAT actúa como un soporte que reduce la incertidumbre y favorece una incorporación más reflexiva a la tarea.

Aprender juntos: el valor del análisis colectivo
El análisis conjunto de cerca de cincuenta PAT ha permitido, además, identificar buenas prácticas que pueden servir de referencia para toda la comunidad tutorial: planificación detallada de tutorías, seguimiento sistemático por fases, uso reflexivo del diario de prácticas, feedback continuado o claridad en la evaluación.
Más allá de establecer comparaciones, este proceso ha puesto de relieve el valor de aprender colectivamente, de compartir experiencias y de construir conocimiento profesional a partir de la práctica.

Para cerrar: pensar la tutoría como condición de calidad
La experiencia de esta actividad confirma algo que a menudo intuimos en la práctica: mejorar el Prácticum pasa necesariamente por pensar mejor la tutoría. El Plan de Acción Tutorial se revela, en este sentido, como una herramienta estratégica para avanzar hacia un modelo de acompañamiento más coherente, reflexivo y formativo.
Lejos de ser un documento accesorio, el PAT se consolida como un eje central en la formación y profesionalización del profesorado tutor de prácticas académicas en la UNED.
Seguir pensando, revisando y compartiendo estos planes es, sin duda, una vía privilegiada para seguir mejorando el Prácticum y la experiencia formativa del estudiantado.

De la acogida a la acción: balance reflexivo de las Jornadas sobre Prácticas Externas en la UNED

María José Corral Carrillo. Profesora Tutora del Prácticum en el MAES. UNED-Sevilla

Desde el curso académico 2021-2022, los Centros Asociados de la UNED desarrollan Jornadas de Acogida de Prácticas Externas dirigidas a los agentes implicados en el Prácticum. Se han estado realizando en Pamplona, Sevilla, Valencia, Madrid, Tenerife, A Coruña, Mérida, Pontevedra, Elche y Calatayud. Es una acción enmarcada en los Proyectos de Innovación Docente (PID), impulsados por el Instituto Universitario de Educación a Distancia (IUED) en colaboración con el Vicerrectorado de Innovación Educativa. En esta iniciativa participa el Grupo de Innovación Docente en Prácticas Profesionales (GID PiP), con la finalidad de dar visibilidad a las asignaturas vinculadas a las prácticas externas y al Prácticum, así como de evidenciar la necesidad de una planificación y gestión sistemática desde el inicio del curso académico, lo que implica la coordinación de recursos humanos e institucionales de la universidad (Martín-Cuadrado, 2024).

En esta comunicación se presentan algunos de los resultados más significativos en cuanto a la información recogida durante las tres ediciones. Los participantes realizan un cuestionario diseñado para recopilar datos sobre diversas percepciones y experiencias. En los resultados se valora su impacto como dispositivo de orientación en el inicio del Prácticum. Con una muestra de 191 participantes, distribuidos entre estudiantes, tutores de la UNED y tutores profesionales, se dispone de una base representativa y geográficamente diversa.

Los aspectos informativos mejor valorados fueron las actividades del alumnado (109 valoraciones como “muy interesante”), el rol del profesor tutor (106), los criterios de evaluación (99) y el rol del tutor profesional (90). Estos resultados indican la necesidad de reforzar los elementos organizadores del Prácticum, en especial la clarificación de funciones y expectativas, lo que favorece la implicación del alumnado y de los tutores (Imbernón, 2017).
La información sobre plazas disponibles recibió una calificación baja por parte de 96 personas, mientras que los recursos institucionales fueron considerados poco relevantes por 37. Estos datos sugieren oportunidades de mejora en el componente logístico y orientador, con el fin de seguir ajustando la información en el inicio del Prácticum. (Martín Cuadrado, 2025).

Las aportaciones cualitativas completan el análisis con propuestas de mejora: envío anticipado de materiales, mayor espacio para preguntas, inclusión de experiencias reales y revisión del uso de la plataforma Teams. Además, se señalaron aspectos no considerados, como la preparación emocional, la continuidad en el seguimiento y la atención a la diversidad. Estas observaciones plantean una ampliación del enfoque metodológico y una revisión del modelo de acogida desde criterios de inclusión y personalización. El Prácticum se presenta como una oportunidad única para contrastar teoría y práctica (Cardona Andújar, 2023).

La mayoría de los participantes expresó su disposición a colaborar con el Grupo de Innovación Docente GID2016-41. Por lo que el GID-PiP seguimos sugiriendo la necesidad de este tipo de actividades en los Centros Asociados al inicio del curso académico.

Se trata de una comunicación emitida por el Grupo de Innovación Docente en Prácticas Profesionales (GID PIP).

PALABRAS CLAVES

Prácticum, jornadas de acogida, orientación profesional, evaluación formativa, innovación educativa, prácticas externas, tutoría, inclusión educativa.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

-Cardona Andújar, J. (1 de septiembre del 2023). La formación práctica en la forja de un profesional docente. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog].La formación práctica en la forja de un profesional docente

-Imbernón, F. (2017). La formación del profesorado. Nuevas perspectivas. Graó.

-Martín-Cuadrado, A. M. (19 de marzo de 2024). Las Jornadas sobre las Prácticas externas en los Centros Asociados de la UNED: una actividad de acogida mejorada desde la acción-reflexión-acción. Prácticum y Prácticas Profesionales. https://doi.org/10.58079/w1q5

-Martín Cuadrado, A. M. (12 de abril de 2025). Jornadas formativas para docentes que tutorizan a estudiantes universitarios de prácticas en Centros Educativos (abril, 2025). Prácticum y Prácticas Profesionales. https://doi.org/10.58079/13qv1

Experiencia dialógica con el uso de e-diarios en contextos socioeducativos

Susana Mª García Vargas. Profesora Tutora de Prácticas. Grado Educación Social. UNED-Jacinto Verdaguer
Susana Mª García Vargas. Profesora Tutora de Prácticas. Grado Educación Social. UNED-Jacinto Verdaguer

La contextualización de este trabajo se centra en una de las investigaciones que el Grupo de Innovación Docente en Prácticas Profesionales (GID PiP) proyecta en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), dentro del marco del proyecto de la red de investigación internacional RedTicPraxis (2021-2023). El trabajo se realiza en la disciplina académica de la titulación de la Educación Social en la materia de Prácticas Profesionales, específicamente en la asignatura de Prácticas Profesionales III (PPIII). El desarrollo del estudio ha permitido continuar al GID PiP con las inquietudes de innovación sobre la enseñanza-aprendizaje en la materia de las Prácticas Profesionales curriculares del grado.

La investigación que se presenta viene desarrollada desde la perspectiva de mejora en el proceso formativo práctico de los estudiantes en el grado, proyectando la importancia de la participación de todos los agentes implicados en el proceso, con el principal objetivo de ayudar a conocer cómo el estudiante construye el conocimiento práctico cuando realiza sus prácticas externas. Para su desarrollo, se han utilizado metodología tecnológica y digital e instrumentos diseñados “ad hoc” para la asignatura de PPIII del grado de Educación Social, como es el caso del e-diario del estudiante, así como el diseño de instrumentos personales que han facilitado la comunicación durante el proceso práctico de los actores intervinientes.

La investigación se realiza durante el curso académico 2022-2023 y a nivel micro-contexto, en cuatro de los 61 Centros Asociados de la UNED en España, en sus sedes de Sevilla, Pamplona y Madrid, esta última en dos sedes, Madrid “Jacinto Verdaguer” y Madrid Sur. La participación en el estudio ha sido de la tríada formada por 4 estudiantes, 4 tutores profesionales del centro colaborador de prácticas, y 4 profesores supervisores-académicos.

Los e-diarios fueron desarrollados por los estudiantes y puestos en común a los agentes académicos desde una comunicación dialógica continua, mediante la utilización de herramientas y procesos tecnológicos, que han permitido compartir la narración del e-diario y documentación pedagógica relevante. La experiencia fue valorada posteriormente por los agentes participantes, mediante formularios validados por miembros de la red de investigación internacional RedTicPraxis y grabaciones en video donde se recogió el testimonio de la experiencia por cada uno de los participantes en esta investigación.

Los resultados obtenidos han permitido profundizar en la importancia de la reflexión de la práctica desde las miradas compartidas y desde la construcción de espacios de aprendizaje abiertos a la innovación creativa permitiendo el desarrollo de nuevas perspectivas de la identidad profesional (Garcia-Vargas, 2021).

La utilización de herramientas digitales ha conseguido por otro lado, que tanto el alumnado, como los agentes pedagógicos (supervisores-académicos) y profesionales, se comunicaran de forma dialéctica y continua, compartiendo y contrastando los documentos personales del alumnado de prácticas, desde las experiencias personales, profesionales y éticas de cada agente participante. Se han reconocido contrastes de reflexiones y evaluaciones que han ocasionado mejoras en el desarrollo y aprendizaje de la práctica en el estudiante.

El estudio ha permitido valorar el potencial del trabajo colaborativo para conseguir objetivos precisos y aprendizajes exitosos en los escenarios socioeducativos de prácticas, mejorando así el quehacer práctico desde todos los roles protagonistas, como es el caso de este proceso experiencial y por otro lado se hace evidente que la experiencia no se hubiera logrado sin la implicación de todos los agentes que intervienen en el proceso tutorial del prácticum en la UNED (Martín-Cuadrado et al., 2022).

Autores:

Susana María García Vargas

Ana C. Biurrun Moreno

María de los Ángeles Porta Antón

María Dolores Márquez Carrasco

Eva María Cataño García

Profesorado Tutor de los Centros Asociados de la UNED y del Grupo de Innovación Docente en Prácticas Profesionales (GIP PiP).

Bibliografía:

García-Vargas, S. M. (2021). La identidad profesional de los estudiantes a través de la formación práctica en el grado de educación social [Tesis doctoral, Universidad Nacional de Educación a distancia, UNED]

Martín-Cuadrado, A. M., Méndez-Zaballos, L., & González-Fernández, R. (2022). El Prácticum en contextos de enseñanza no presenciales. Investigación desde la práctica. Narcea

Revisión bibliográfica sobre la utilización del e-diario por la tríada (estudiante, tutor académica y tutor profesional)

Lourdes Pérez Sánchez. Profesora Universitaria. Facultad de Educación. UNED

En el momento inicial de diseño de la propuesta de actividades a desarrollar por la REDTICPraxis durante el Bienio 2021-23, se consideró como básico y necesario la realización de una revisión bibliográfica sobre el tema central de la red, los e-diarios en el proceso de enseñanza-aprendizaje en el Prácticum, orientados a los tres actores o protagonistas (tríada), Estudiantes, Tutores Supervisores y Tutores Profesionales.

Esta revisión proporcionaría una visión única, detallada y actualizada de cómo se relaciona el e-diario con cada una de las figuras en el desarrollo del prácticum, sus beneficios, limitaciones, implicaciones pedagógicas y las perspectivas futuras de su integración en contextos educativos formales, permitiendo poner una base sobre la que fundamentar el resto de actividades de la red.

Toda la información recopilada está al servicio de todos los participantes de la red, tanto para aquellos que actúan directamente como tutores durante este período, como aquellos que trabajan en la red en sus diferentes procesos, facilitando una base de información importante que posibilitaría una inmersión en el tema, para que aquellos que no tengan un gran conocimiento del mismo, pudiendo buscar información, consultar fuentes pertinentes y ajustar las lecturas a sus necesidades de conocimiento.

Esta revisión bibliográfica se ha realizado siguiendo un esquema de trabajo colaborativo entre todos los miembros, distribuidos en cuatro grandes grupos. Los tres primeros son los relativos a los tres miembros de la tríada y el cuarto es el referente a la tecnología dado el carácter tecnológico del e-diario y la gran diversidad de técnicas, instrumentos, aplicaciones, etc. a través de las que se puede implementar.

Cada uno de los grupos trabajó según una serie de criterios, tales como, rangos de tiempo, bases de datos, descriptores, etc. Los resultados obtenidos se incluyeron en una espacio creado a tal efecto en el gestor bibliográfico Mendeley y que apareció distribuido en los cuatro grupos temáticos. Cada uno de ellos incluía los resultados obtenidos con sus búsquedas.

Como resultado, este espacio de Mendeley se ha constituido como una base de datos que aglutina y ofrece una información muy rica en detalles, actual y filtrada según perfiles, conformada por 65 referencia sobre los estudiantes y el e-diario, 27 sobre los tutores profesionales y 50 sobre los supervisores. Finalmente, se recogieron 41 referencias relativas a las diversas tecnologías que se utilizan para el diseño y creación de los e-diarios.

Este es un trabajo único y que hasta el momento no se ha realizado. Viene a cubrir un hueco que continuamos como línea de trabajo.

Satisfacción y necesidades del profesorado tutor novel de prácticas de la UNED

May Cano Ramos y Ana C. Biurrun Moreno. Profesoras Tutoras de Prácticas en UNED Talavera y Pamplona

La figura del profesorado tutor en las asignaturas de prácticas resulta clave para el acompañamiento del alumnado en su proceso formativo. En el marco de la UNED, este rol se enfrenta a retos específicos relacionados con la educación a distancia, la coordinación interinstitucional y el uso de plataformas digitales (Martín-Cuadrado et al., 2022). Por ello, es prioritario valorar su experiencia y mejorar los mecanismos de apoyo y coordinación tutorial.

Desde el curso 2022/2023 se implementa, en el Grado de Educación Social y el Máster de Formación del Profesorado, un programa de Mentoría para los profesores tutores noveles de prácticas. En el siguiente trabajo se recogen algunos de los resultados de un cuestionario de satisfacción y necesidades dirigido a estos tutores.

Los objetivos perseguidos fueron

-Evaluar la experiencia del profesorado tutor novel en las asignaturas de prácticas.
-Identificar dificultades y fortalezas durante el desarrollo de su función.
-Conocer la utilidad de las herramientas proporcionadas (Q-Docente, espacios virtuales, foro de Mentoría).
-Proporcionar información para mejorar los procesos de acompañamiento y formación inicial.

El cuestionario se realizó mediante Microsoft Forms y estaba compuesto por preguntas tanto abiertas como cerradas. Fue cumplimentado por 21 profesores tutores noveles de prácticas en el curso 2023/2024 y, la información ha sido analizada cuantitativa y cualitativamente.

Entre otros resultados, un 71% contaba con experiencia previa como profesores tutores de asignaturas teóricas y, como tutores de asignaturas de prácticas para el 44% era su primer curso, mientras que para un 28% era su segundo año y, el resto tenían una experiencia de tres hasta cinco años. Consideran que su labor se asienta, entre otras, en el acompañamiento y supervisión del estudiante el 88% y 71% respectivamente y en la estimulación de la reflexión el 68%. Todos conocían el espacio de Coordinación tutorial y el 67% también lo hacía del Foro de mentoría. De ellos, el 79% han hecho uso de dicha mentoría. El 52% manifiesta llevar la gestión en la aplicación Q-Docente prácticas y, el 91% de los mismos manifiesta dificultades en su uso, precisando formación más clara.

Como conclusiones finales, los profesores tutores/as noveles destacan sus funciones de guía, mentoría y puente entre la teoría y la práctica profesional y reconocen la importancia de competencias pedagógicas, relacionales y de gestión. Aunque muchos cuentan con experiencia previa en la UNED, también manifiestan necesidades de orientación inicial, especialmente en el uso de plataformas institucionales como Q-Docente y en la operativa de las prácticas en el contexto UNED.

Palabras clave

Tutoría prácticas, profesor tutor novel, necesidades tutor, mentoría.

Referencias

Martín-Cuadrado, A.M., González-Fernández, R. y Méndez-Zaballos, L. (2022). Los actores y etapas del Prácticum en contextos educativos a distancia (cap. 1). En A.M. Martín-Cuadrado, L. Méndez-Zaballos y R. González-Fernández (Coords.), El Prácticum en contextos de enseñanza no presenciales: Investigación desde la práctica (pp. 11-30). Narcea.

MIR-ARTE para aprender: E-diarios y vídeo anotaciones como espejo pedagógico en el Prácticum.

Eva Cataño García. Profesora Tutora de Prácticas Profesionales de Educación Social y Pedagogía en el Centro Asociado de la UNED en Sevilla.

Esta comunicación propone una mirada crítica y alternativa sobre cómo acompañamos los procesos formativos del Prácticum universitario, desde las voces que lo viven: estudiantes, tutores académicos y colaboradores. Lo hacemos con dos herramientas repensadas desde la pedagogía reflexiva: el e-diario y la video anotación colaborativa.

En el marco del proyecto internacional RedTICPraxis (2021–2023), exploramos el uso de CoAnnotation como plataforma de anotación de vídeo para analizar en comunidad las experiencias de prácticas. Esta propuesta demuestra cómo estas herramientas activan procesos de co-reflexión que transforman la forma de aprender y de evaluar.

Con más de 460 anotaciones analizadas desde cuatro centros asociados (Sevilla, Pamplona, Madrid-Sur y Madrid Jacinto Verdaguer), los resultados muestran que el uso pedagógico de e-diarios y vídeo anotaciones genera diálogo, revela tensiones formativas y favorece la construcción de comunidades de aprendizaje.

Tal como señalan Aranda, Martín-Cuadrado y Corral-Carrillo (2020), “el diario puede considerarse una vía eficaz para desarrollar el pensamiento reflexivo y la capacidad de análisis profesional en la práctica educativa” (p. 244). En la misma línea, Biurrun-Moreno y Martín-Cuadrado (2022) afirman que “la riqueza del Prácticum se despliega plenamente cuando lo vivimos como un espacio formativo compartido, que conecta con el mundo real y con la construcción de la identidad profesional” (p. 98).

En un contexto como el de la UNED, donde lo digital es parte de nuestra esencia institucional, experiencias como esta aportan claves para una docencia más crítica, colaborativa y transformadora.
Narrar(se), ver(se), escuchar(se) en comunidad: ese es nuestro arte para aprender.


Cliquear PRESENTACIÓN

Autoría: Eva Cataño-García, Ana Carmen Biurrun Moreno, Susana María García-Vargas, María Dolores Márquez Carrasco y María de los Ángeles Porta Antón.

Todas las autoras forman parte del Grupo de Innovación Docente “Prácticas Profesionales” (GID PIP).

Bibliografía destacada:

Aranda, E.M., Martín-Cuadrado, A.M. & Corral-Carrillo, M.J. (2020). Diarios de clase: estrategia para desarrollar el pensamiento reflexivo de profesores. Educación y Educadores, 23(2), 243-266. https://doi.org/10.5294/edu.2020.23.2.5

Biurrun-Moreno, A.-C., & Martín-Cuadrado, A.-M. (2022). El prácticum en Educación Social: un estudio de la literatura. Revista Practicum, 7(2), 92–126. https://doi.org/10.24310/RevPracticumrep.v7i2.15537

Cataño-García, E., & Martín Gimeno, R. (2024). Las voces del practicum en la formación universitaria en Andalucía: retos y tendencias. En Investigación para la mejora de las prácticas educativas desde una perspectiva holística (pp. 3897–3910). Dykinson.

Cebrián de la Serna, M., Gallego Arrufat, M.J. & Cebrián-Robles, V. (2021). Multimedia Annotations for Practical Collaborative Reasoning. Journal of New Approaches in Educational Research, 10(2), 264–278. https://doi.org/10.7821/naer.2021.7.664

Martín-Cuadrado, A.M., Pérez Sánchez, L., et al. (2023). El e-diario de los actores del Prácticum y Prácticas externas. XVII Symposium Internacional sobre el Practicum y las Prácticas Externas. REPPE.

Recursos tecnológicos utilizados por la triada durante la experiencia práctica

Begoña Mora Jaureguialde.
Profesora Tutora Prácticum y Prácticas Profesionales. Centro Asociado de la UNED en Huelva

Dentro de la RedTICPraxis -red de investigación sobre innovación educativa en las prácticas profesionales centrada en el uso y aplicación de tecnologías-, y con la colaboración de profesionales-académicos de nueve países iberoamericanos, durante el bienio 2021-2023 se realizó un proyecto centrado en analizar la utilidad percibida de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en el contexto de las prácticas externas (Martín-Cuadrado y Pérez-Sánchez, 2023). Para ello, el Grupo de Innovación Docente (GID2016-41) de la UNED se centró en tres de los cuatro colectivos implicados en el proceso formativo de las prácticas (Martín Cuadrado et al., 2023): estudiantes en prácticas, tutores/as profesionales y tutores/as supervisores/as universitarios. Desde el e-diario de los implicados como instrumento reflexivo, a partir de una metodología holística organizada, se propusieron cuatro objetivos.

1. Analizar el nivel de conocimiento de los agentes implicados sobre herramientas TIC aplicadas al prácticum.
2. Comprender el uso específico de estas tecnologías durante las distintas fases del acompañamiento.
3. Evaluar la utilidad de las TIC para la comunicación, evaluación y colaboración en torno a los e-diarios.
4. Identificar necesidades formativas y oportunidades de mejora para el uso de TIC en prácticas externas.

Para identificarlos adecuadamente, se diseñó un cuestionario en formato digital mixto, con preguntas cerradas (tipo escala de selección múltiple) y preguntas abiertas, adaptadas al perfil del participante. De este modo, a los Estudiantes se les plantearon ítems centrados sobre conocimientos previos, el uso de TIC con tutores/as y las plataformas institucionales. Por otro lado, a los Tutores/as profesionales se les cuestionó acerca de las herramientas empleadas en la tutoría, en la coordinación con la universidad y sobre el uso de CoRubric, como herramienta de evaluación. Por último, a los Tutores/as supervisores/as se les preguntó acerca del conocimiento y aplicación de tecnologías de la información y la comunicación, así como su interacción con estudiantes y tutores de centros profesionales.

Así, se crearon 59 preguntas en las que cada perfil tendrían su propio itinerario de realización. El análisis se estructuró en base a los tres actores identificados, lo que permitió identificar patrones y necesidades específicas. Tras el análisis de estos cuestionarios, se alcanzó un conocimiento profundo de la percepción de las tecnologías en los procesos educativos de enseñanza superior.

En esta comunicación se presentan los resultados obtenidos del cuestionario sobre la utilidad percibida del uso de recursos tecnológicos dentro de las prácticas (Vera y García-Martínez, 2022) y cuáles son los más utilizados.

Palabras clave: Recursos tecnológicos, Formación a distancia, Prácticas, Enseñanza Superior, Profesorado tutor

Bibliografía

Martín Cuadrado, A. M. (Ed.)(s.f.). Prácticum y Prácticas Profesionales. Blog científico. https://gidpip.hypotheses.org

Martín Cuadrado, A. M., Pérez Sánchez, L., Latorre Medina, M. J., Duarte Freitas, M. do C., Sgreccia, N., & González Fernández, M. O. (2023). Generación de comunidades de conocimiento el trabajo de la RedTICPraxis. Revista Practicum, 8(2), 92–107. https://doi.org/10.24310/rep.8.2.2023.17737

Martín-Cuadrado, A. M., & Pérez-Sánchez, L. (2023). El e-diario de los actores del prácticum y prácticas externas: una investigación desde la RedTICPraxis . Narcea Ediciones.

Vera, F., & García-Martínez, S. (2022). Creencias y prácticas de docentes universitarios respecto a la integración de tecnología digital para el desarrollo de competencias genéricas. Revista Colombiana de Educación, (84).

La capacidad motivadora de la mentoría: estrategias para fomentar el éxito académico

Aline Vallejo Costas. Graduada en Pedagogía. Coordinadora COIE UNED-Pontevedra.

Este trabajo se enmarca en las líneas de investigación del Grupo de Innovación Docente en Prácticas Profesionales (GID PiP), con el propósito de visibilizar y analizar el impacto formativo de los programas de mentoría, dentro de un contexto educativo de educación a distancia. El objetivo de esta comunicación es presentar algunas de las estrategias implementadas con motivo del programa de mentoría desarrollado durante el curso académico 2023-2024, llevado a cabo entre estudiantes del Centro Asociado de UNED Pontevedra. Esta propuesta, impulsada y supervisada por el Centro de Orientación y Empleo (COIE), tuvo el propósito principal de brindar acompañamiento académico y motivacional a alumnado de nuevo ingreso a través del modelo de mentoría entre pares. El respaldo entre mentor-mentorizado, se conceptualiza desde diversas dimensiones de índole informativo, formativo y orientador. Esto la convierte en una experiencia integral y facilitadora de la convergencia institucional, del desarrollo de autonomía en el aprendizaje y del respaldo emocional entre los diferentes agentes (Manzano et al., 2012).

Los resultados de esta implementación respaldaron hallazgos previos (Corral y Martín-Cuadrado, 2019) sobre el valor de integrar entornos formales e informales, tanto físicos como virtuales, para la interacción entre pares. Uno de los aspectos más significativos observados durante el desarrollo del programa fue el papel comprometido y proactivo del alumnado mentor, siendo quien, en la mayor parte del proceso, asumió la responsabilidad de ejercer un seguimientos constante y necesario a los estudiantes mentorizados, poniendo de manifiesto una implicación activa en el cumplimiento de las actividades y objetivos contemplados en el proceso de acompañamiento. Este enfoque voluntario, además de potenciar la eficacia del programa evidenció el fuerte sentido de pertenencia y responsabilidad educativa de los actores.

La construcción de un sólido sentido de pertenencia es una variable de gran importancia en el bienestar del alumnado y potencia el estudio y rendimiento en la educación superior, preparando además a los estudiantes para los diversos retos que se presentarán también más allá de la vida académica (van der Velden et al., 2023).

En líneas generales, el alumnado de primer año participante en el programa manifestó una mayor integración en la vida universitaria, subsanando paulatinamente la sensación de soledad y aislamiento que muchos experimentaron en su llegada a la educación superior. Esta tendencia positiva respecto a la situación de partida enfatiza el impacto de los programas de mentoría en la construcción de una experiencia académica más cálida y alcanzable.

Una evaluación posterior de esta experiencia constató que la mayor parte los estudiantes mentorizados culminaron con éxito todas las materias en las que estaban matriculados y actualmente continúan sus estudios universitarios, lo cual representa un indicador manifiesto de la eficacia del programa en lo que concierne a la continuidad académica, siendo una estrategia clave tanto para el bienestar del alumnado como para consolidar su sentido de pertenencia y autenticidad, lo cual convierte la formación de mentores entre iguales, en una herramienta eficaz para prevenir el abandono de los estudios superiores.

Bibliografía:

Corral Carrillo, M. J., & Martín Cuadrado, A. M. (2019). Bmentoría: experiencia para los estudiantes nuevos en una universidad a distancia. REOP – Revista Española de Orientación y Psicopedagogía, 30(1), 93–115. https://doi.org/10.5944/reop.vol.30.num.1.2019.25196

Manzano, N., Martín-Cuadrado, A., Sánchez, M., Rísquez, A., & Suárez, M. (2012). El rol del mentor en un proceso de mentoría universitaria. Educación XX1, 15(2). https://doi.org/10.5944/educxx1.15.2.128

Soler, M.ª. R. (2003). Mentoring. Estrategia de desarrollo de RRHH. Gestión 2000.

UNED Pontevedra. (2025). COIE Pontevedra. https://www.unedpontevedra.com/10757

Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). (2025). Centro de Orientación y Empleo (COIE) de la UNED. Universidad Nacional de Educacion A Distancia. https://www.uned.es/universidad/inicio/unidad/coie.html

Van der Velden, G. J., Meeuwsen, J. A. L., Fox, C. M., Stolte, C., & Dilaver, G. (2023). Peer-mentorship and first-year inclusion: building belonging in higher education. BMC medical education, 23(1), 833. https://doi.org/10.1186/s12909-023-04805-0

Balance de la formación básica del Profesorado Tutor de Prácticas Profesionales UNED (2020-2021 / 2024-2025)

Ana María Martín-Cuadrado. Profesora Titular Universitaria. Facultad de Educación. UNED

El Prácticum constituye una dimensión esencial en los planes de estudio universitarios al vincular los saberes académicos con los contextos profesionales. En este marco, el profesorado tutor de prácticas de los centros asociados de la UNED desempeña un papel clave como agente formativo y de acompañamiento. Desde 2020, la UNED ha impulsado acciones de formación básica dirigidas a estos tutores con el fin de fortalecer su rol y asegurar la calidad del proceso formativo del estudiantado. La presente comunicación ofrece un balance global de dicha formación a partir del análisis de tres cuestionarios aplicados durante el periodo 2020-2025, con un total de 314 respuestas procedentes del colectivo de tutores de prácticas.

El primer cuestionario, titulado “Formación Básica del Profesorado Tutor de Prácticas. Valoración”, recogió 142 respuestas. Su objetivo fue realizar una primera evaluación del impacto general de las acciones formativas implementadas. Los resultados muestran que la formación ha contribuido significativamente a clarificar el rol del tutor en el Prácticum, fortalecer la confianza en la intervención tutorial y facilitar el acceso a marcos teóricos y normativos esenciales. Los participantes destacan la utilidad práctica de los contenidos, la mejora en la comprensión del sistema tutorial de la UNED y la oportunidad de participar en espacios comunes de reflexión profesional. Asimismo, se identifica un efecto positivo en el sentimiento de pertenencia institucional y en la percepción de reconocimiento de la figura del tutor.

El segundo cuestionario, “Nivel de satisfacción del Profesorado Tutor UNED con la formación recibida”, obtuvo 92 respuestas y aportó una visión más específica sobre el grado de satisfacción con cada uno de los componentes de la formación: contenidos, metodología, temporalización, materiales, coordinación y aplicabilidad. Las puntuaciones obtenidas fueron muy favorables, y se subraya el impacto positivo en la mejora de las competencias tutoriales. Las sugerencias de mejora recogidas incluyen propuestas para diversificar formatos, actualizar los materiales periódicamente y reforzar la colaboración entre tutores y equipos docentes.

El tercer cuestionario, “Autoevaluación y Plan de Mejora de las Actuaciones del Profesorado Tutor UNED-Prácticum”, recogió 80 respuestas y representa una línea más autorreflexiva. Permitió explorar la percepción de los tutores sobre sus propias funciones y competencias, así como identificar propuestas de mejora en distintos niveles (equipo docente, centro asociado, centros colaboradores, universidad). El análisis cualitativo de las respuestas muestra un profesorado comprometido, consciente de los retos de su rol tutorial, y demandante de mayor reconocimiento institucional, espacios de formación continua y coordinación efectiva.

En conjunto, estos tres instrumentos han permitido obtener una visión integral del impacto, la evolución y las proyecciones futuras de la formación básica del profesorado tutor de prácticas en la UNED. Los resultados evidencian la consolidación de una comunidad tutorial activa, con disposición al aprendizaje permanente, a la reflexión compartida y a la mejora continua de su intervención. Este balance permite identificar líneas prioritarias para el fortalecimiento institucional de la tutoría en el Prácticum, alineadas con los principios de calidad, equidad y profesionalización.

Mentoría en contexto: innovación en el seguimiento del Prácticum a través del e-Cuaderno del Tutor Profesional

Ana María Martín-Cuadrado. Profesora Titular Universitaria. Facultad de Educación. UNED

Esta comunicación presenta una experiencia de innovación orientada al acompañamiento del estudiante en prácticas a través de una herramienta digital: el e-Cuaderno del Tutor Profesional. El proyecto se enmarca en la iniciativa “Documentos personales: el e-diario de los actores del Prácticum y Prácticas externas”, desarrollado en el seno de la RedTICPraxis (2021-2023) y coordinado por la UNED. Su objetivo principal es visibilizar y fortalecer la figura del tutor profesional como mentor, ofreciendo un recurso estructurado que favorece el seguimiento reflexivo del proceso formativo en contextos reales (Martín-Cuadrado y Pérez Sánchez, 2023).

El e-Cuaderno del Tutor Profesional busca registrar las valoraciones del tutor sobre la actuación del estudiante, así como facilitar su propia autoevaluación como mentor y formador en contextos reales. Esta herramienta contribuye a mejorar la articulación entre la teoría y la práctica, fomentando una comprensión compartida del proceso formativo desde una triple perspectiva: la del estudiante, el tutor profesional y el profesorado tutor de la UNED. El uso de documentos personales como los diarios reflexivos en formato digital (plantillas auto rellenables) fomenta una mentorización situada, consciente y crítica; permite sistematizar la experiencia práctica, ofrecer retroalimentación fundamentada y favorecer el pensamiento crítico y reflexivo en los tutores.

El e-Cuaderno del Tutor Profesional se estructura en tres fases —inicio, planificación y desarrollo/intervención— y dispone de plantillas específicas para cada una. En la fase de inicio, el tutor describe la acogida del estudiante, el contexto profesional y las primeras impresiones sobre su actitud y adaptación. En la fase de planificación en contexto real, se analiza la implicación del estudiante en el diseño de actividades, la comprensión del entorno profesional y la preparación de intervenciones didácticas. En la fase de desarrollo, el tutor valora la ejecución de las actividades realizadas, la interacción del estudiante con los distintos agentes profesionales y el impacto de su intervención. Cada fase contempla también una reflexión del tutor sobre su propio rol como acompañante, incluyendo aspectos emocionales, dilemas profesionales y posibles mejoras futuras (Cataño et al.; 2023; García-Vargas et al., 2023).

Las entregas se organizan en momentos clave del proceso (semanas 2, 4 y 8), mediante un sistema de almacenamiento compartido (OneDrive), lo que facilita la interacción fluida entre los agentes implicados y la recogida sistemática de datos.

Los resultados evidencian que el e-Cuaderno del Tutor Profesional ha contribuido a enriquecer la experiencia de tutorización, fortalecer la identidad profesional del tutor como formador, y favorecer el análisis compartido de dilemas, logros y áreas de mejora. Asimismo, se constata su potencial como dispositivo transferible a otras titulaciones, niveles formativos y contextos institucionales.

En conclusión, esta innovación aporta una metodología eficaz y sostenible para el seguimiento del Prácticum, centrada en la reflexión, la comunicación entre agentes y el uso significativo de las TIC. El e-Cuaderno del Tutor Profesional se consolida como una herramienta valiosa para promover una mentorización transformadora y una práctica docente más consciente y contextualizada (Martín-Cuadrado et al., 2023).

Bibliografía:

-Cataño, E.M., Márquez, M.D., García-Vargas, S.M., Porta, M.A. y Biurrun, A.C. (2023). Resultados obtenidos a través del análisis de los vídeos. Utilización de los e-diarios en el Prácticum del Grado de Educación Social. En A.M. Martín-Cuadrado y L. Pérez Sánchez, (Coords.,), El e-diario de los actores del Prácticum y Prácticas externas. Una investigación desde la RedTICPraxis. (pp. 152-159). Narcea

-García-Vargas, S.M., Biurrun, A.C., Porta, M.A., Márquez, M.D. y Cataño, E.M. (2023). Utilización de los e-diarios en el Prácticum del Grado de Educación Social. En A.M. Martín-Cuadrado y L. Pérez Sánchez, (Coords.,), El e-diario de los actores del Prácticum y Prácticas externas. Una investigación desde la RedTICPraxis. (pp. 88-98). Narcea

-Martín-Cuadrado, A. y Pérez Sánchez, L. (Coord.,2023). El e-diario de los actores del Prácticum y Prácticas externas. Una investigación desde la RedTICPraxis. Narcea.

-Martín-Cuadrado, A.M., Pérez-Sánchez, L. Latorre-Medina, M.J., Duarte-Freitas, M.C., Sgreccia, N., & González-Fernández, M.O. (2023). La generación de comunidades de aprendizaje: el trabajo de la RedTicPraxis. Revista Prácticum,8(2), 92-107. https://doi.org/10.24310/rep.8.2.2023.17737

Cómo citar esta entrada:

Martín-Cuadrado, A.M. (05 de julio del 2025).Mentoría en contexto: innovación en el seguimiento del Prácticum a través del e-Cuaderno del Tutor ProfesionalPrácticum y Prácticas Profesionales.[Blog].https://gidpip.hypotheses.org/6095

La formación práctica en la forja de un profesional docente

José Cardona Andújar. Catedrático de Educación. Jubilado

La formación inicial para el desempeño de cualquier oficio es semejante al cultivo de una planta, cuyo proceso no solo exige al agricultor sembrar la semilla de la misma, sino que es imprescindible apoyar su proceso de crecimiento mediante el riego, el abonado y la poda cuanto fuere necesaria. Teniendo en cuenta lo anterior, “hacerse” un buen profesor va más allá de los conocimientos teóricos de las diferentes disciplinas teóricas que conforman un plan de estudios.

Aprenderlas es imprescindible, pero hay que ejercitar, en calidad de entrenamiento, aquellos conocimientos que el estudiante va adquiriendo, hacerlo “in situ”, en la realidad de una institución educativa y supervisar este “aterrizaje” provisional, regando, abonando y podando cuando fuere necesario, que casi siempre lo es. En este sentido, lo que hoy se denomina PRÁCTICUM, y ha tiempo PRÁCTICAS DE ENSEÑANZA, es una parte esencial de todo “viaje” formativo de un profesional de la instrucción.

Al respecto, de uno u otras se ha dicho que constituyen una oportunidad de formación en vivo en la que se observan y contrastan conocimientos teóricos y procedimientos prácticos, en las que el pensamiento tácito aflora y se visibilizan aquellos dilemas que llevan a la reconstrucción de la práctica (MARTÍN CUADRADO et al., 2021). Esta reconstrucción equivale, en el ámbito con el que se abría este escrito, al riego, abonado y poda que todo aspirante a profesor necesita durante su periodo de “cultivo”, esto es, durante su formación inicial. Pero, avancemos en la equivalencia que estos trabajos agrícolas tienen en la formación inicial de un profesor. Dada por sabida, al menos con suficiencia, su aptitud en conocimientos teórico-pedagógicos, el PRÁCTICUM deberá evaluar, y coadyuvar a su adquisición cuando sea necesario, una serie de actitudes y valores en el futuro profesional, que no siempre se tienen en cuenta en una adecuada formación práctica. Y lo haré así, sin entrar en recursos digitales tan en boga, y tan necesarios también hoy día. Pero no es aquí donde quien suscribe puede aportar algo novedoso a los lectores de este blog.

De manera que, bebiendo en una publicación, clásica y señera, añeja, de HERRERO Y PASTORA (1968), recordaré algunas cualidades que se deberían trabajar en la práctica de la formación inicial del maestro o profesor: A saber:

A.- Físicas, pues la docencia exige salud vigorosa en el profesor, y otras de esta naturaleza.
B.-Culturales intelectuales, ya que, como es sabido, nadie da lo que no tiene; para enseñar es imprescindible tener conocimientos y para educar hay que estar educado. San Agustín, hablando con uno de los aspirantes a maestro, éste manifestaba estar preocupado por los contenidos que habría de impartir a sus futuros discípulos. Y él le respondió: “Es muy sencillo: date a ti mismo, si es que tienes algo que dar”. Esto es algo que, en mi opinión, no se contempla como se debería hacer en formación inicial del docente-educador en general, ni en la etapa correspondiente a las prácticas para el aprendizaje de la profesión. Eugenio D’Ors, más o menos, afirmaba en este sentido: “Falta es la de aquel que, teniendo responsabilidad en una escuela, no asiste a la escuela; pero más aún la de aquel que, asistiendo, no continúe ampliando su saber” Y esto debe aplicarse al profesor en prácticas, quien deberá aplicar, o adquirir en su caso, un espíritu de observación reflexiva, cualidad que debe tener todo aspirante a ejercer labores educativas.
C.- Morales, aquellas que califiquen al aspirante en prácticas como persona de valores, que, en un futuro, habrá de inculcar con su enseñanza y, ante todo, con su ejemplo. POVEDA (en HERRERO y PASTORA, p. 13), pedagogo y escritor español, decía: “Dadme una vocación y yo os devolveré una escuela, un método y una pedagogía”. Ya se sabe, conocimiento y actitud son dos cualidades muy diferentes, pero imprescindibles, para el futuro formador, aunque si tuviera que inclinarme por una de ellas, elegiría la segunda. Hay personas que optan por la profesión en ausencia de una clara vocación para la misma. Se ha afirmado que hay vocaciones que emerge durante la práctica profesional, pero es muy deseable que ya exista esa llamada previa.
D.- Autoridad, esa cualidad para poder y saber mandar y gobernar de manera adecuada a las personas, en este caso al alumnado. SAN JUAN BOSCO (en HERRERO y PASTORA, p. 14), eminente educador, explica maravillosamente cuanto debe atesorar el profesor al objeto de conseguir la autoridad que necesita en su actuación profesional: “Amad si queréis ser amados; respetad si deseáis ser respetados”. Yo, en mis más de cincuenta años de profesión docente, he llegado a la certeza de que no existe otro camino. Esto es, amor versus temor. La autoridad basada en lo segundo, no es autoridad, sino tiranía, cualidad poco recomendable en un profesor.
E.- Otras cualidades exigibles, y que deben ser evaluadas y potenciadas en el periodo de prácticas de un futuro docente, podríamos resumirlas como sigue: a) Espíritu de justicia, tratando a los alumnos sin diferencias emanadas de clase, género o nivel de aplicación; en esta última variable, debe ser apoyado y no castigado, y b) Paciencia, pues, como se nos recuerda, un profesor sin paciencia, es, sin duda para mí y otros pedagogos, un profesor perdido, alguien que no merece estar impartiendo lecciones y valores en ningún aula de cualquier institución educativa.

Lo anterior viene a corroborar los tres componentes básicos existentes en la formación de un profesional de la enseñanza: cultural, pedagógico y práctico. De ellos habla, muy acertadamente, por cierto, LORENZO VICENTE (2010, p.17) en su magnífico artículo que titula “La formación práctica del magisterio: perspectivas”, publicado en CEP Participación Educativa, recordándonos que este último (el componente práctico de la formación), y referido a los maestros, se adquiría en las escuelas anejas de la Normal. Soy generoso en la cita de este autor porque recomiendo, a quien no lo haya hecho, su lectura. A mí, que comencé, tiempo ha, mi andadura profesional como maestro de escuela, me ha gustado y llenado de nostalgia.

Todo ello debe ser evaluado, si no antes, durante el PRÁCTICUM. En el caso de la Educación a Distancia, en concreto en UNED, el aprendizaje en prácticas, así como la evaluación del mismo, es, no solamente importante, esencial, sino que, además, resulta ineludible, imprescindible, ya que es la principal ocasión, si no la única, de que disponemos, en dicho ámbito, los profesores para conocer a nuestro alumnado y orientar su futuro profesional (recuerde el posible lector que el PRÁCTICUM es una oportunidad “de oro” en este tipo de educación). De ahí que valoremos mucho y, por ende, respetemos, yo siempre lo he hecho, al profesorado universitario que asume y desarrolla una disciplina como ésta.

Pero en esta colaboración acerca de las prácticas de enseñanza, intentaré ser “práctico”. Reflexionemos. A los futuros maestros o profesores les es muy necesario estudiar la teoría sobre la Organización de Instituciones Educativas. No obstante, esto no es suficiente, ya que para “aprender de verdad” lo que es, verbigracia, un Consejo Escolar hay que “vivirlo” en una escuela, o instituto, asesorado por un tutor con experiencia. Solo así podrá un futuro miembro de este órgano conocer sus interioridades reales y su funcionamiento real.
Un objetivo de las prácticas de enseñanza como disciplina es, desde una investigación adecuada de su teoría, construir conocimiento que coadyuve a situar la teoría estudiada en un escenario real, esto es, adquirir conocimiento en la acción (como precisan PONCE y CAMUS, 2019). No deberíamos olvidar, que este último, el escenario, es cambiante, lo que obliga a una modificación de la primera, es decir, la teoría.

A continuación, deseo subrayar tres cuestiones. La primera es que esta colaboración no tiene pretensiones de trabajo científico al uso (éste, si lo sabré yo, plantea exigencias metodológicas, y documentación, que aquí me salto, adrede, por diversas razones que no vienen a cuento). El presente escrito es, ni más ni menos, una simple reflexión “a vuela pluma” de mis “andanzas” profesionales, y de ahí el tono coloquial con el que he querido dotado. Por tanto, concédele, lector/a, solo la importancia que te merezca.

La segunda, reiterarme en la trascendencia que tiene el PRÁCTICUM en la preparación de futuros, y buenos, profesionales de la docencia. Acerca de él han teorizado eminentes autores, hablando hasta la saciedad de la escuela primaria, un CEIP en la actualidad, o un instituto, algunos sin conocerlos en vivo, salvo desde que eran infantes. Eso sí, construyen la teoría que en ellos vierten desde las exigencias “formales” de un trabajo científico. Yo, que los he leído tantas veces, siempre he tenido la misma impresión al leerlos. Su contenido, me refiero al de esos “eminentes” autores, más que hacer en sus trabajos publicados una fantástica descripción de lo que realmente son los centros educativos y sus auténticos problemas, escribían, y escriben, auténticas fantasías, rayanas en la leyenda o la mitología de los mismos. Ya decía en los comienzos de mi escrito: Nadie puede dar lo que no tiene. Por eso, ningún aspirante a la docencia debe prescindir de una buena formación práctica.

Y la tercera, finalizar como hacía en el párrafo tercero, con las palabras de una experta en la práctica como valioso recurso en la didáctica del aprendizaje profesional, considerando el El PRÁCTICUM, desde el sentido de lo formativo, debiera provocar el desarrollo personal del estudiante, potenciar los aprendizajes teóricos y prácticos y mejorar su conocimiento del mercado laboral, concretamente, de su futuro puesto de trabajo (MARTÍN CUADRADO et al., 2021).

Ya para finalizar mis reflexiones aquí, y echando mano de una máxima latina, haré una pequeña loa al maestro, profesor y, en general, a toda persona que pretende dedicarse a educar: “QUI EDUCAT, PATER MAGIS QUAM QUI GENUIT” (en castellano: “El que educa es más padre que el que engendra”). Nada mejor puedo decir.

Vale (que, por si alguno lo ignora, equivale a “adiós” en latín, es pues, un saludo de despedida).

Referencias

-HERRERO, C. y PASTORA, J.F. (1968). Prácticas de Enseñanza. Miñón
-LORENZO VICENTE, J.A. (2010). La formación práctica del magisterio. Perspectivas. CEP Participación Educativa, noviembre, 15-19
-MARTÍN CUADRADO, A., MENDEZ ZABALLOS, L. y GONZÁLEZ FERNÁNDEZ, R. (2021). El Prácticum en contextos de enseñanza no presenciales. Investigación desde la práctica. Narcea.
-PONCE, N y CAMUS, P, (2019). La práctica como eje formativo-reflexivo de la Formación Inicial Docente. Revista de Estudios y Experiencias en Educación, 18, 113-118

Cómo citar esta entrada:

Cardona Andújar, J. (1 de septiembre del 2023). La formación práctica en la forja de un profesional docente. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog].https://gidpip.hypotheses.org/5480

Educadores Sociales: profesionales de mente abierta y corazón grande

Rafael Sánchez Sánchez
Profesor Tutor Jubilado de la UNED (Calatayud).
Antropólogo y Pedagogo Social

Tuve la suerte de ser uno de los profesores tutores del Centro Asociado de la UNED en Calatayud que iniciamos la andadura de la implantación de la carrera de Educación Social, allá por el curso 2000-2001. Por mi formación universitaria y mi experiencia profesional me asignaron las prácticas profesionales del alumnado y varias asignaturas como Pedagogía Social, Antropología y Animación Sociocultural, entre otras. Ahora hace dos años que me jubilé, pero no he perdido el contacto con tantos alumnos y alumnas como han pasado por mis tutorías. Un elevado porcentaje de titulados universitarios en Educación Social de nuestra Comunidad Autónoma proceden de nuestros Centros Asociados de la UNED en Aragón, principalmente del Centro de Calatayud.

En muchos ámbitos de nuestra sociedad todavía existe un cierto desconocimiento de la profesión de los educadores sociales. Por ello, pienso que es necesario un estudio serio y riguroso que dé a conocer la labor de estos profesionales que tanto bien están haciendo a nuestros entornos comunitarios. La Educación Social puede definirse como el conjunto de acciones educativas que se realizan en el marco de la educación no formal, en procesos socioeducativos tan diversos como la propia sociedad en la que vivimos.

Los educadores sociales ejercen su trabajo o acción educadora en áreas muy distintas: un centro de menores, un aula de personas adultas, un centro de juventud, un grupo de acción rural, un colectivo de personas inmigrantes, una residencia de mayores, un colectivo de personas con necesidades especiales, un centro educativo, una casa de cultura o un servicio sociocultural de un ayuntamiento. Creo que esta profesión es tan importante como la que ejercen los profesionales de la salud, ya que su labor se realiza en esa parte del alma social más vulnerable de nuestra sociedad, contribuyendo al desarrollo humano e integral de las personas que conforman el tejido humano de nuestros entornos comunitarios.

Gracias a la implementación de proyectos socioeducativos y socioculturales, estos profesionales desarrollan una labor importantísima, promoviendo procesos de dinamización y desarrollo profesional, social y cultural, propiciando la participación y el protagonismo de quienes participan y se benefician de estos proyectos sociales y comunitarios, mediante estrategias y metodologías activas, posibilitando que las personas y los grupos tomen conciencia de su propia realidad para mejorarla y transformarla.

Con la breve exposición que acabo de mostrar, exhorto a la comunidad universitaria y a la sociedad en general con el ánimo de que se visibilice y dignifique esta labor, cuyos profesionales sustentan su quehacer en dos aspectos de gran relevancia: una mente abierta y un corazón grande. El contenido teórico y las prácticas profesionales del Grado de Educación Social ofrece a los futuros profesionales la garantía de convertirse en personas con una formación universitaria exquisita, que incide directamente en su personalidad. Cuantas veces, en mis confidencias con estudiantes de Educación Social en proceso o egresados, me han expresado cómo estos estudios les ha cambiado por dentro, transformando su interior, mejorando su propia vida y el deseo ardiente de hacer el bien a los demás.

El currículum del Grado de Educación Social ofrece una panorámica académica amplia en distintos y variados ámbitos del saber: las ciencias de la educación, la psicología, la antropología, la sociología, la ética o las tecnologías sociales, entre otras, ofrecen un conocimiento integral de los contextos socioeducativos y socioculturales, permitiendo con ello adentrarse en las estructuras personales y comunitarias del ser humano. Y, junto a esto, se programan un conjunto de prácticas profesionales que de manera gradual van permeando la mente y el corazón de los futuros educadores sociales, consiguiendo con ello personas cuya formación universitaria hace mella en la interioridad de los estudiantes. Nadie da lo que no tiene. Y los educadores sociales con la formación recibida pueden dar a la sociedad lo que han recibido: una formación humana, social y educativa que les permite trabajar con personas y grupos sociales, mediante procesos educativos transformadores.

Las prácticas profesionales en los estudios del Grado de Educación Social son, por excelencia, el mejor medio que tienen los estudiantes para construir en su mente y en su corazón el núcleo esencial de su profesión, basada en la continua reflexión sobre lo que somos y cómo podemos ofrecer respuestas de mejora en la sociedad en la que vivimos. Los educadores sociales, por tanto, se nutren de una formación que por su especificidad curricular beneficia, en primer lugar, al propio estudiante y, en segundo lugar, a las personas que participan y se benefician de los procesos socioeducativos o socioculturales que ponen en marcha los profesionales de la Educación Social.

Así, podemos afirmar que los profesionales de la Educación Social, de acuerdo con la formación recibida, son personas de mente abierta y corazón grande. Son personas de mente abierta porque han recibido y asimilado una formación teórica basada en el respeto y la tolerancia social hacia la diversidad de personas y culturas, porque su función está enmarcada en la atención especial a las necesidades educativas que requiere la diversidad poblacional, con miras amplias en el complejo panorama de nuestra sociedad multicultural; y son personas de corazón grande porque han aprendido a sentir y vivir con el otro sus necesidades y problemas, caminando juntos hacia el empoderamiento humano y social

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Sánchez Sánchez, R. (3 de marzo del 2023). Educadores Sociales: profesionales de mente abierta y corazón grande. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog].https://gidpip.hypotheses.org/5284

“Más allá de las prácticas”

María José Pociello Vicien. Profesora Tutora de Prácticas Profesionales en el Grado de Psicología, Pedagogía y Psicología. Centro Asociado de la UNED en Barbastro desde el curso académico 2009/2010.

Las prácticas curriculares están integradas dentro del plan de estudios de la titulación que cursa el estudiante, se afrontan como una parte indispensable dentro de dicho plan; de tal manera que resultan fundamentales para afrontar su formación correspondiente.

Los alumnos y las alumnas tienen mucha ilusión por iniciar la asignatura de prácticas curriculares, están ante el reto de poner en práctica su aprendizaje teórico; podemos decir, que están ante el inicio de su futuro rol profesional. Pero se enfrentan a una situación nueva, ante un aprendizaje esencialmente autónomo, diferente, ante un nuevo desafío que les produce unos sentimientos ambivalentes, empuje e indecisión, miedo ante lo desconocido y muchas expectativas. Estas emociones, sentimientos se producen en los estudiantes, curso tras curso.

Una frase muy utilizada por ellos es “este curso voy hacer las prácticas”, eso es lo que piensan la inmensa mayoría, solo prácticas, cuando les explicas que las Prácticas Externas, el Practicum, conlleva actividades, como memoria, diario, fichas….. Sí que van a realizar prácticas, pero también otras actividades, memoria, diarios, Plan de Prácticas, programaciones etc… Es decir, todos los créditos de la asignatura, algunas son anuales, 12 créditos, la metodología de estas asignaturas la forman la práctica profesional, pero también actividades teóricas.
con la experiencia en esta asignatura, de unos trece años como profesora-tutora de Prácticas Externas de Psicología y unos pocos menos en la asignatura de prácticas del Máster de Secundaria y Máster de Prevención de Riesgos Laborales, podemos confirmar que muchos estudiantes tienen un desconocimiento del plan de trabajo/estudio de estas asignaturas.

Pero, ante todo, no nos podemos olvidar de todos los recursos disponibles que tiene el alumno al matricularse en la asignatura de prácticas: materiales, foros, enlaces web y todo el equipo humano formado por el Equipo Docente, profesorado-tutor del Centro Asociado y el profesional colaborador. Es más, muchos de los estudiantes ya reciben información de las prácticas con anterioridad, antes de matricularse: la reciben de los compañeros que están o han cursado ya la asignatura. Pueden conectar/preguntar con el profesorado-tutor del Centro Asociado para interesarse por ella. Tienen acceso o a su alcance mucha información pero, que después no se materializa con el conocimiento específico que tiene el alumno de la asignatura, da la impresión que es “la asignatura menos conocida”.

En todas las asignaturas es muy importante que los alumnos consulten la guía del curso, los materiales específicos para realizar las actividades, la información de la web, foros etc. En las asignaturas de prácticas, las cuales tutorizamos o conocemos, en todas ellas, los alumnos disponen de un material explicativo y estructurado que les guía y les permite durante todo el curso seguir todos los pasos para realizar la asignatura, tanto en su parte práctica como teórica.

¿Qué sucede con esta asignatura? con las ganas y deseos que tienen los estudiantes de poder realizarla y, a la vez, es de las más desconocidas para ellos. Curso tras curso, tenemos una proporción de alumnos de prácticas que mantienen la falsa idea preconcebida de que solo se realizan prácticas en empresas, entidades, centros educativos etc., sin mencionar la parte teórica.

Dar una respuesta educativa ante esta ambivalencia de los estudiantes ante el Prácticum sería positiva para poder afrontar y/o conocer la asignatura, teoría versus prácticas. Alguna Facultad académica ya ha desarrollado en algún Centro Asociado actividades, cursos etc. para que los alumnos conozcan esta asignatura y sus peculiaridades. El fomentar este conocimiento, por la información y experiencia que nos han narrado, ha sido muy positiva para los estudiantes. Podría ser una forma ya no solo de que los alumnos conozcan la asignatura, si no también, de que se sientan acompañados en su nueva experiencia. En la formación referente a las prácticas, no sólo se da a conocer la asignatura, también sirve para que haya una interacción directa entre Equipo Docente, Profesorado Tutor, Profesionales Colaboradores y los estudiantes, tanto los que están cursando o van a cursar las prácticas, como con aquellos que ya han cursado la asignatura y narran su experiencia a los estudiantes noveles o futuros.

A la vez, se daría a conocer los posibles centros de prácticas, sus características, como se eligen etc. Es decir, que los estudiantes conozcan las opciones que se les ofertan para que puedan decantarse por aquella que más se adecue a sus necesidades académicas, laborales etc. o que propongan los estudiantes sus preferencias. Simultáneamente, esta información no sólo es trasmitida a las empresas o entidades que ya colaboran; podría ser una manera de realizar convenios de prácticas con nuevas entidades. Sirve también como un canal de información entre empresas y universidad.

Estas acciones también podrían ser desarrolladas por los Centros Asociados, así podría adaptarse/contextualizarse a su idiosincrasia. Hay centros que disponen de un número determinado de plazas de prácticas donde los alumnos van eligiendo y se asignan las plazas según los criterios establecidos. Otros centros, por ejemplo, según la distribución territorial de los alumnos matriculados, tienen unas entidades que suelen colaborar todos los cursos o, son los propios alumnos que proponen centros según residencia, trabajo, se firman convenios específicos para estos alumnos.

En las prácticas se desarrollan y/o movilizan las competencias profesionales, el desempeño del quehacer profesional, pero no solo el propio también se conoce el trabajo en equipo. Este desempeño en un equipo multidisciplinar durante la realización de prácticas tiene ventajas pero también inconvenientes. Aprenden a trabajar de forma conjunta en un problema o proyecto concreto con otras disciplinas de carácter distinto; ayudando a desarrollar una perspectiva más amplia y mayor capacidad resolutiva.

Pero durante la realización de las prácticas de los estudiantes nos ha surgido algún inconveniente, por ejemplo, que la formación práctica del alumno se vea eclipsada o sesgada por una disciplina diferente a la suya. Por ejemplo, que por causa organizativa del centro, el alumno tenga que permanecer más periodo de tiempo del deseado con una persona de otra disciplina, dado que el profesional tutor que, además, de realizar su rol concreto también realiza tareas de dirección. Lo que supone un déficit en la formación y desarrollo profesional de la disciplina específica de sus estudios. A la vez que no se corresponde con el desarrollo de competencias y consecución de objetivos del plan de estudios correspondiente.

Si de alguna manera se informa o se forma a los alumnos sobre las asignaturas de prácticas, esto les ayudaría a conocer no sólo la asignatura, si no también, se podría hacer hincapié en puntos donde vamos viendo mayores dificultades. En esta asignatura se suele realizar reuniones o tutorías específicas para información de la misma; fomentaría el entendimiento más integro de asignatura a los estudiantes, pero si con anterioridad ya han recibido información de la misma sería beneficioso para su desarrollo.

Cómo citar esta entrada

Pociello Vicién, M.J. (23 de marzo del 2022). “Más allá de las prácticas”. Prácticum y Prácticas Profesionales.[Blog].https://gidpip.hypotheses.org/4980